La publicidad tradicional genera cada vez menos confianza
La publicidad tradicional, esos anuncios de 30 segundos en televisión que han sido la base de todo un sector, está cada vez más en entredicho. Además del zapping, de los grabadores digitales que permiten evitarla, de las personas que eligen descargarse contenidos de internet libres de publicidad, se encuentra con que cada vez los anunciantes confían menos en ella. Así al menos lo muestra un estudio realizado por Forrester Research, en el que dice que la confianza en este tipo de publicidad cayó desde un 12% en 2002 a un 7% en 2004.
Y si una publicidad es evitable, y encima genera poca confianza a quienes la pagan, lógicamente el valor de los espacios publicitarios tradicionales decrece. Las empresas del sector están buscando nuevas alternativas para llegar a los consumidores, y en este sentido internet y los nuevos medios se configuran como la más real de ellas.
La percepción, por parte de las empresas, es que los consumidores prefieren una comunicación mucho más personalizada, realizada de persona a persona y no de empresa a persona. Por eso tienen cada vez mayor peso los contenidos distribuidos a través de internet, las plataformas sociales y los blogs: no te habla la empresa, te habla un individuo. Y eso genera mayor confianza.
La interactividad de la red también es una ventaja. Cuando el reto es implicar al consumidor con el producto y con la marca, internet permite una mayor bidireccionalidad de los mensajes lo que facilita dicha implicación. El consumidor ya no es un elemento pasivo de la comunicación, ahora quiere participar.
Por otro lado, internet proporciona a los anunciantes un mayor control sobre el funcionamiento de sus esfuerzos promocionales y del comportamiento de sus espacios publicitarios, cosa que también supone una ventaja respecto a los canales más tradicionales.
¿Significa esto que internet va a ser el único canal de comunicación? Por supuesto que no. Los canales tradicionales siguen teniendo una gran importancia, y siguen siendo el medio por el que llegar a una gran masa de la población. Sin embargo, se trata de una tendencia ante la cual las empresas del sector se van posicionando, asumiendo que sus esfuerzos de comunicación deben diversificarse.
Vía | Comucor
Más información | Red Herring
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Creo que, como en todo, el problema es el abuso. El abuso de la publicidad en televisión ha reducido notablemente su impacto y su credibilidad.
Esto ha provocado que ciertas empresas hayan optado por probar nuevas fórmulas publicitarias, que por diferentes, han resultado más económicas y han captado notable atención.
Sin embargo, cuando se abuse de estos nuevos formatos, perderán ese encanto. En pocos meses YouTube estará lleno de anuncios publicitarios, y ya nunca será lo mismo.
En cuanto a los blog, supongo que pasará lo de siempre. Algún listo aprovechará la credibilidad del medio para colar publicidad encubierta, obviamente se descubrirá, y el telediario se encargará de criminalizar el medio. Por supuesto, todos los blogs pasarán automáticamente a ser sospechosos.
Por último, con respecto al tema de la bidireccionalidad -la participación de los usuarios-, ciertamente es una posibilidad que ofrece Internet y no la televisión, pero el problema no está en la tecnología, sino en la mentalidad de los anunciantes. Dudo que estén preparados para un cambio así.