Un premio basado en un mercado simulado
Premios empresariales hay muchos. Premios a la innovación, también unos cuantos. Pero premios a la innovación que a la vez sean innovadores, ya hay alguno menos. En este caso, hablamos de los Premios a la Innovación en Vizcaya, organizados por la BAI (Bizkaiko Berrikuntza Agentzia), que están pensados como una competición abierta de iniciativas innovadoras desarrolladas por PYMES (6 a 100 trabajadores) en la zona de Vizcaya.
¿Dónde está la innovación? En el sistema de selección del ganador. Habitualmente, este tipo de concursos tiene un jurado que determina, con unos criterios más (o menos, en la mayoría de los casos) conocidos y transparentes, quien debe ganar. En esta ocasión, los premios los decide “el público”. Pero no a través de un clásico sistema de votaciones (tan cuestionable o más que el sistema del jurado) sino a través de un sistema de intercambio de “acciones”.
Efectivamente, Nodos y eFaber han desarrollado un modelo similar a la bolsa en el que cualquiera puede registrarse como usuario y utilizar una dotación económica ficticia para comprar y vender acciones de los proyectos concursantes. Además, se han habilitado foros para que dichos proyectos se sometan al escrutinio de los usuarios, respondiendo a las inquietudes de los mismos. De esta forma, pueden “vender su idea” y así conseguir que sus acciones suban.
¿Quien ganará? Entre los proyectos participantes, aquel que obtenga una mayor capitalización bursátil. Esto querrá decir que es el proyecto que, a través del sistema de compra y venta de acciones, ha generado mayor interés entre los usuarios. Por cierto, que éstos también tienen incentivos a participar, con premios a los más activos y a los más eficientes (aquellos que consigan una mayor ganancia).
Interesante sin duda. Es un sistema no exento de riesgos (la masa crítica de jugadores es elevada, y además se requiere una cierta implicación; no vale con votar un día y ya está), pero potencialmente mucho más transparente que los sistemas de premios habituales.
Más información | Nodos en la red
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Efectivamente, el concurso premiará a quién mayor atención sea capaz de captar. Pero eso no significa que el cliente vaya a responder, se está premiando el interés empresarial, no que los clientes vayan a comprar.
Una fórmula muy interesante, yo aún la complicaría más. Unos serían accionistas y otros compradores, unos invierten y otros gastan. El ganador tiene que generar interés entre los inversores, pero también tiene que vender su producto a los compradores. A fin de cuentas el mundo empresarial se basa en esas dos premisas.