feed

Finanzas

Se acaba el champagne en Wall Street

4 comentarios

champagne
Sin duda que Wall Street dejará de ser lo que era. Un informe publicado ayer por el Nacional Bureau of Economic Research, titulado Wages and Human Capital in the U.S. Financial Industry (Sueldos y Capital Humano en el Sector Financiero) demuestra que desde mediados de los años 80 los salarios en Wall Street se dispararon motivados fuertemente por la desregulación financiera.

Los autores del documento, Thomas Philippon de la Universidad de Nueva York y Ariell Reshef de la Universidad de Virginia, dan cuenta de una serie de operaciones ilícitas realizadas por los encargados de la banca como aquella última de los jefes del Merryll Lynch que entregaron jugosos bonos a sus ejecutivos justo antes de la adquisición de este banco por Bank of America. Es conocido el derroche de champaña y caviar en las fiestas de los banqueros, incluso a fines del año pasado, cuando ya la crisis era general.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

El sórdido colapso del monetarismo

5 comentarios

money
Durante tres décadas la doctrina monetarista impulsada por Milton Friedman imperó en la ciénaga de la economía mundial. Aquí estaba la voz de mando, el eje invasor de la actividad económica ejecutado por los bancos centrales. Observando sólo el desempeño de una única variable crucial: los precios.

Este es el termómetro, el sensor, el marcapasos que controlaba el ritmo y salud de la economía. No importaba que ese control riguroso y artificial de una arteria provocara trombosis o letargos en otra. Menos aún se consideraba la idea de generar un virus especulativo con el incentivo adicional de tener una variable central establecida. Los precios eran el objetivo y los bancos centrales, los alguaciles de su cumplimiento.

Este predicamento de Friedman lo siguieron todos los banqueros centrales del mundo, como una religión, y convirtieron el rigor de las metas inflacionarias en su único objetivo. Nunca fue relevante el nivel de empleo o la distribución de la riqueza, transgrediendo los principios básicos de la teoría económica de Smith y Ricardo, que sostienen que lo relevante es el trabajo y la distribución.

Leer más

Anunciate aquí

Stiglitz: “Estamos entre la espada y la pared”

10 comentarios

Stiglitz
La palabras de Joseph Stiglitz pronunciadas en Paris esta semana no dejan de ser escalofriantes frente a una economía mundial que se cae a pedazos. El desempleo en los Estados Unidos llegó a su cifra más alta en los últimos años y puede seguir avanzando si esta ola perversa de la crisis no se detiene. Como en esa notable película de Peter Weir, esta última ola se cierne sobre nuestras cabezas. Y si frente a todas las crisis de los últimos 70 años Estados Unidos era el demandante de último recurso, y el mundo podía descansar en esa opción, esta vez esa opción está obsoleta pues hoy es justamente ese país el eje y protagonista de la crisis. ¿Podrá el resto del mundo salir a socorrerlo?

Eso es lo que profundiza y agrava el actual momento: la incomprensión de que lo que estamos viviendo ahora marca un quiebre, una fisura radical. Por eso no debe sorprender que se rescaten palabras pronunciadas hace más de una década cuando Igor Panarin anuncíó el quiebre de los Estados Unidos para el año 2010. Sus palabras quizá resulten proféticas, como tantas otras que en su momento no fueron oídas. Pero lo que está ocurriendo no deja de ser alarmante.

Quizá lo mejor habría sido seguir el consejo de Andrew Mellon, el secretario del Tesoro de los años 30, frente a la Gran Depresión: “Liquidar el trabajo, liquidar las existencias, liquidar a los agricultores, purgar todos los errores del sistema”. Mellon sostenía que los rescates equivalían a verter gasolina en un incendio, añadiendo billones de dólares de nueva deuda a una economía que justamente se ha hecho pedazos a causa de demasiada deuda.

Leer más

El impacto de lo altamente improbable

4 comentarios


Uno de los aspectos que ha quedando demostrado con la actual crisis global es que el determinismo absoluto no existe, la mecánica euclidiana es una simplificación extrema y el positivismo lógico un reduccionismo extremo. No hay predicción perfecta, lo que hace imposible la existencia de mercados perfectos, de competencia perfecta. Vivimos en la incertidumbre y somos productos de los azaroso. El resto es pura ideología.

En su libro El cisne negro (directa alusión a la conjetura/falsación de Popper: todos los cisnes son blancos), el autor y ex trader Nassim Nicholas Taleb, trata de descifrar las reglas y la lógica de la suerte, de la incertidumbre, de las probabilidades. Así como la física de Newton es un caso particular de la física general; la economía clásica no es más que un caso particular de la teoría general que describe Keynes y cuyas ideas fueron arrasadas en la batalla ideológica de la dupla Hayek-Friedman.

Hoy, las propuestas de Taleb encuentran un lógico espacio en los medios pues justamente exploran aquello que es altamente improbable. Taleb argumenta que hay tres características comunes a estos cisnes negros: son impredecibles, generan un tremendo impacto, y después que han ocurrido se inventan teorías para explicar y justificar su existencia. ¿Le resulta parecido a lo que estamos viviendo con la crisis?. Vea la entrevista.

Más Información:
Entrevista a Taleb en YouTube | Parte 1, Parte 2
En El Blog Salmón | La manada de cisnes negros, ¿Quien nos saca de este lío?

Los bomberos pirómanos de Wall Street

3 comentarios

greed5.jpg
Parecía una broma de inocentes. Pero resultó ser cierta: un apretado y unido grupo de abogados y ex funcionarios de gobierno están sacando gran provecho de los planes de rescate de la economía estadounidense. Los abogados, que fueron protagonistas y actores centrales de las operaciones de ahorro y préstamo, y de los rescates a fines de los años 90, han visto su posibilidad de oro asesorando a quienes buscan consejo sobre cómo contener las llamas de este incendio desatado en Wall Street.

Estos bomberos, que, como dice un post de IC, son verdaderos bomberos pirómanos saben que hay sobre la mesa 700.000 millones de dólares y que una suculenta recompensa espera a aquellos que se atrevan a sacar una jugosa tajada. Como en esas películas del maestro Sam Peckinpah, algunos de estos ex funcionarios trabajaron juntos en la Resolution Trust Corporation (RTC), como John Douglas y William Seidman, quienes además compartieron ideas de la operación con el hasta hoy secretario del Tesoro, Henry Paulson.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL