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Catalonia Paradis

La semana pasada, en el post dedicado a Crematorio, os comentaba que no se trataba de una novela sobre la corrupción inmobiliaria. Ésta forma parte del decorado, pero no es el tema central. Por contraposición, en la novela que os presento hoy, Catalonia Paradís, si que lo es. A partir de dicha corrupción se trata un retrato de la sociedad catalana actual, y por ende de la española. Es una novela negra en un doble séntido: negra por su pertenencia a un genere o, y negra por el panorama de depravación ética que pinta ante nuestros ojos.

Su autor, José Vaccaro Ruíz, abogado y arquitecto dedicado a temas de urbanismo, aborda en esta novela un tema que, obviamente, conoce bien. No conozco las tres obras precedentes (Angeles negros, La Vía Lactea y La Granja) protagonizadas por el mismo personaje que Catalonia Paradís. De la lectura de sus reseñas, me sorprende que, siendo también obras de fuerte critica social, haya esperado hasta la cuarta para atacar lugares que conoce sobradamente. Pero vayamos al grano, ¿cómo arranca la novela?

Carles Granell y Sobrevies, Director General de Urbanismo de la Generalitat de Cataluña, se acaba de suicidar. Su viuda, sin embargo, no cree que haya sido tal suicidio, y encarga la investigación del caso a Juan Jover. Este expolicia, que ejerce como detective y como “conseguidor” administrativo, acaba encontrando una conexión entre el suicidio y la aprobación de un plan urbanístico en la Barcelona metropolitana. Pero estas pesquisas van a generar un fuego cruzado por los múltiples intereses en juego.

Una vez más, conviene recordar que aqui nos hemos de centrar en los aspectos económicos y empresariales de la novela. A continuación os detallo tres o cuatro que no conviene pasar por alto:

  • Juan Jover, el conseguidor, en la cara A es un experto en procedimientos administrativos (licencias, gestión de subvenciones, trámites administrativos varios). En la cara B, para agilizar dichos procedimientos se maneja con su agenda de T/Us (Tocables/Untables). Supongo que más de uno conocemos empresas especializadas en “facilitar” que la decisión política nos sea favorable, que no haya problemas burocráticos, y hasta ahí puedo leer.
  • Jorge Domingo es una buena representación de cómo algunos se sacan un jugoso complemento con la venta de información. Ojo con los recortes en las empresas y en la Administración, que van a generar que más de uno se dedique a emular a esta vieja gloria.
  • Los terrenos que desatan los acontecimientos de la novela están situados en el Baix Llobregat, pegados al aeropuerto (de hecho son una zona adscrita inicialmente a su servicio). ¿A alguien le suenan? Es curioso, pero coinciden con los que compiten con los de Madrid por la ubicación de los casinos de Adelson.
  • La Administración catalana reflejada es la del Tripartito. Se ve claro aunque no se explicite, pero está claro que todas funcionan igual en esencia. Todo el mundo sabe quien está detrás de las decisiones, cómo se toman, pero también que esas personas claves jamas pondrán su firma o se interesarán personalmente en esos temas. Hay toda una batería de fusibles humanos prestos a ser quemados en caso de necesidad. aquí todos cobran: los individuos, los partidos y las instituciones.
  • Hablando de Administración, hay unos cuantos apuntes dedicados al funcionamiento de la Administración local y su incompetencia urbanística.
  • En la obra se critica la sostenibilidad y eficiencia de la edificación en altura, del modelo Benidorm para entendernos. Entendiendo los argumentos del autor, no hubiese estado mal una suerte de reflexión sobre las ventajas que puede implicar una gestión adecuada de la misma, así como de los inconvenientes del crecimiento urbanístico extensivo (que por cierto en España se multiplico como las setas en las épocas del boom).
  • El repaso a los posibles socios inversores de Catalonia Paradís (vaya nombre con más mala uva, remite directamente al famoso oasis catalán) es de lo más jugoso. Me quedo con dos detalles, la acertada decisión de que no conviene ir con compañeros de viaje “heterodoxos”, pero especialmente con la negociación con la banca andorrana y su turbio pasado. Ese Consejo de administración en Andorra da para un spin-off.
  • Como punto de mejora, apenas se profundiza en los mecanismos de ocultación de la identidad de los muñidores del desarrollo urbanístico (sociedades extranjeras, testaferros, opciones, etc).

A continuación os dejo dos presentaciones de la obra, que recomiendo a aquellos que quieran acercarse a la corrupción inmobiliaria de la mano de la novela negra. Se trata de una obra ágil, con un aroma a las de Carvalho de Vazquez Montalbán, o incluso aunque suene raro, a El misterio de la cripta embrujada. sin embargo, creo que la novela definitiva sobre la corrupción inmobiliaria en España está por escribirse..

Más información | José Vaccaro Ruíz, El bloc de la Bobila, Neverland Ediciones

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