A pesar de no haber asistido al nacimiento de este blog, uno cree tener claro varios de sus propósitos. Entre ellos entiendo que se sitúa el acercar el mundo económico a los no profesionales, el divulgar de un modo entretenido. El haberlo logrado en buena medida es seguramente una de las razones de nuestra supervivencia. Pero he de reconocer que este fin de semana, una cadena como Telecinco nos ha ganado por la mano. Ha hecho pedagogía financiera de la buena: La Noria se ha convertido en un banco malo. Cualquiera que haya visto lo que ha pasado será capaz de comprender el funcionamiento de estas instituciones sin necesidad de leer prensa salmón.
Si echáis la vista atrás os vendrá a la memoria el brete en que se metió este programa con el caso de Marta del Castillo. Si habitualmente los contenidos y el tratamiento del programa ya habían olido más de una vez, está vez parece que reboso la paciencia ciudadana, generando un boicot comercial a las firmas que se anunciaran en él. No voy a entrar si me parecen bien esta clase de medidas de presión o no (tal como a Remo). Quizás en otro post, para no desviar el tema de este, me anime. Aquí basta con señalar que tuvo bastante éxito, drenando sustancialmente los ingresos publicitarios de un programa estrella y obligándole, en determinados momentos , a cuasi regalar espacios. La estrategia de Telecinco, ante esto, ha sido la misma, en esencia que la que subyace tras los bancos malos.
En un ejercicio de contención de daños, han procedido a separar lo que ellos han considerado activos rentables de los tóxicos. Han identificado como parte de los primeros los debates supuestamente serios. Los han empaquetado bajo una marca nueva, El Gran Debate, y lo han colocado antes del banco malo, perdón, de La Noria o de lo que queda de ella. Esta ha sido relegado a un horario más avanzado, menos rentable publicitariamente, pero que sin duda tendrá su público fiel. Pero, evidentemente, detrás de ambos programas están los mismos equipos y la misma cadena. Con ello se busca animar a las marcas a que vuelvan a financiar al menos el primero de los programas, y el segundo ya veremos lo que ocurre, y que mientras tanto sea sostenido indirectamente por los resultados del primero.
Los paralelismos con el sector financiero son evidentes. Pretenden resetear a las entidades financieras, liberando sus balances de los activos dañados, creando nuevas sociedades a las que transfieren todo lo bueno o todo lo malo. De ese modo lograran ingresos más fácilmente para las cuentas de resultados resplandecientes, sin tacha de ningún tipo. Mientras, en un oscuro rincón, los bancos malos esperan que el tiempo lo cure todo, o casí mejor, que los ciudadanos, a través del Estado se coman el marrón.
Alguno pensará que esto de La Noria es una tomadura de pelo. A mi me lo parece. Es un mensaje claro al espectador de “os tomamos por tontos”, seguimos haciendo lo que nos da la gana, pero le cambiamos la etiqueta. Exactamente el mismo que el que lanzan los que defienden la creación de bancos malos financiados con dinero público para seguir manteniendo sus prebendas en los supuestamente bancos buenos. Un intento de segregar lo bueno de lo malo llamado al fracaso. Cronenberg tiene material, en Telecinco y en la Banca para rodar un Inseparables II.
Más información | ¡Vaya Tele!
En El Blog Salmón | El Banco de España plantea ahora la creación de un banco malo, Rajoy afirma que no subirá el IVA y que no habrá banco malo
Comentarios
No estoy de acuerdo con este método porque como bien sabemos cuando se solicita un préstamo a un banco éste debe evaluar si el solicitante es capaz de pagar el préstamo, por lo tanto también es responsable en caso de impago, además los bancos nunca salen perdiendo porque a la final ejecutan la hipoteca, lo que tendrás es problemas de flujo de caja pero no creo que quiebren es que además ningún banco quiebra esa es mi opinión
Alberto, creo que vivimos tiempos que demuestran que los bancos quiebran, y que no se trata de meros problemas de liquidez...
Pues deberían hacerlo, como cualquier otra empresa.
Hace una eternidad que desintonicé T5 e Intereconomía. Me decanto por otro tipo de televisión más inteligente y más honesta.
A mi me cuesta encontrar de eso en España---
Es lo que hemos hecho una mayoría...
Mark de Zabaleta
TVE1, La 2, TV3, canal 33, principalmente y no por este orden.
Recuerdo años atrás, los domingos eran una sesión continua: 30 min (TV3), S.XX (C33), Redes (TV2), y me parece que se decía Sesión Butaca (TV2). Ahora hace tiempo que no tengo televisión i lo que veo es por internet, pero hay canales que no se merecen otro calificativo de muy buenos.
Pensé que la Noria había quebrado y ya no la emitían
¿Cómo es eso que siempre flota?
Interesante artículo. Curiosamente yo encontré un símil parecido hace un par de meses entre La Noria y la crisis actual mediante el siguiente paralelismo:
Salvando las distancias, voy a utilizar lo que está pasando con el programa La Noria de Telecinco para ilustrar la dinámica de los mercados y acercarlos un poco a la ciudadanía pues, sin saberlo a veces, también somos parte de ellos en mayor o menor medida.
Supongamos que La Noria fuese un país cuya producción (PIB) se mide en campañas publicitarias. Cuanto más atractivo es el programa, más gente lo ve y más anunciantes tiene. Así crece su economía.
Los anunciantes (inversores) no necesariamente ven el programa, lo eligen sin saber el contenido (como a muchos otros programas similares) porque les atraen sus datos de audiencia: sólo se fijan en los números a secas. Lo que les interesa es que mucha gente esté sentada frente a la tele cuando ellos pongan su publicidad.
Los clientes de esos anunciantes son los compradores de sus productos, es decir: los mercados. Algunos ven el programa (son parte de la audiencia), y otros no.
El país La Noria crece de manera continuada y con el tiempo todo vale para hacer crecer la audiencia. Así, el programa podrá vender más y más publicidad. Pero, llega un momento en el que el "todo vale" se convierte en una escalada de morbo que culmina con la pérdida de los principios y la ética.
Es en ese momento cuando saltan las alarmas, no antes, y todo porque se descubre que el contenido de La Noria desagrada a los mercados, incluso a los que no ven el programa, y se dan cuenta de que invertir publicitariamente en él puede ser arriesgado para la imagen y las ventas de los anunciantes.
Los anunciantes presionados por los mercados reaccionan retirando la publicidad, dejando de invertir en ese programa que se ha vuelto tan malo y tan feo de repente..., sacudiéndose de encima cualquier resto de contaminación.
La Noria pierde sus ingresos, su economía se desploma y se pone en duda su continuidad dado que su credibilidad está tocada gravemente. Mientras, el público, es decir, los mercados, están satisfechos de "sentir su poder" sobre los anunciantes castigando a La Noria por pasarse.
La cadena, Telecinco, (que en este caso supongamos que fuera la UE), tiene que decidir si mantener el programa La Noria (o llámese Grecia, Italia, etc... y hasta España) con sus costes y esperar a que recupere su credibilidad para que vuelvan los anunciantes, ... o bien puede decidir si lo saca de su programación...
Suponiendo que esta última opción no fuera posible por un compromiso de la cadena, lo más probable es que busquen un cabeza de turco: que se carguen al presentador, o al productor, o a alguien del equipo y pongan a otro en su lugar para calmar a los mercados y recuperar credibilidad a ver si con eso convencen a los anunciantes.
Pues así estamos: cambiando presentadores sin cambiar el trasfondo de la cuestión, el todo vale para ganar audiencia, para atraer inversores y conseguir que los mercados estén tranquilos y sigan comprando.
Por cierto, esto ya le pasó al presentador Berlusconi..., que mira tú por dónde es el dueño de Telecinco. Cosas de la vida.
Me da que tu y yo somos un tanto freaks... y si, me da que hemos cambiado de presentador, pero los guionistas son los mismos. ¿Por qué? Por que al público este libreto es el que les va.
No hay más que ver los datos de audiencia. Sólo se les da lo que buscan. La audiencia tiene los programas que se merece. Y no estoy hablando de televisión...
Comparto la idea del artículo, es natural que el banco malo se venda en pack, como en La Noria, es lo que se llama en economía "bundling", vendes lo que no quiere y lo que todos quieren en el mismo paquete, nivelas el precio y sacas el producto bueno y el malo al mercado. Concretamente si alguien está interesado en estos modelos de venta es materia de Microeconomía.
-- editado por última vez a las 01:15
La diferencia esta en que no lo vendes sino en que se espera que el Estado, es decir tu y yo, tarde o temprano asuma esas pérdidas. Eso sí, siempre en nombre de la libertad de mercado ¡No se vayab a pensar que eso es algu tipo de Socialismo! (Que no lo es por cierto)
A mi me ha gustado el artículo pero hay un apunte importante que se debería tener en cuenta.
Se "supone" que la creación de un banco malo mejoraría la apariencia de nuestros bancos, es decir, supone un lavado de cara que le permitiría tener un mejor acceso al crédito y una mejor imagen de cara al exterior.
Eso redunda también, "supuestamente", en un beneficio de toda la ciudadanía ya que los bancos podrían ofrecer mejores condiciones a sus clientes siempre y cuando utilicen esas mejoras condiciones de financiación en ofrecer buenas condiciones a sus clientes y no en buscar su beneficio propio.
Volvemos a lo de siempre, las medidas que rodean a los bancos están dirigidas en ofrecer mejores condiciones a sus clientes no a tener un mayor beneficio económico de sus directivos y accionistas.
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