
Ya hemos hablado largo y tendido de la mala situación de la Formula 1. Pocas soluciones se ven al final del túnel y seguramente si la estructura de todo “el circo” no cambia es posible que la temporada que empieza sea la última que se celebre en unos cuantos años. Siempre hay solución y sino la hay se pueden llegar a acuerdos para que se produzcan acercamientos por parte de muchas marcas y empresas para con las escuderías.
Dietrich Mateschitz (presidente de la escudería Red Bull y Toro Rosso) ha planteado una posible solución para éste mal momento y es que la sociedad fundada para la gestión de toda la Fórmula 1 pase a ser propiedad en partes iguales de los equipos que participen, por lo que así todos se verían mucho más beneficiados por los ingresos de retransmisiones televisivas o productos oficiales, de los cuales actualmente sólo se llevan una pequeña cantidad.
El grueso de esa sociedad que actualmente está repartido de la siguiente manera: un 70% está en manos del grupo CVC Capital, y el resto en manos de JPMorgan y la familia Ecclestone. El grupo CVC Capital es una entidad de fondos de inversión y ha estado ganando miles de millones de dólares durante la última década gracias a poseer todos los derechos de forma mayoritaria.
La solución real por tanto serían que las escuderías negociaran con éstos tres accionistas visibles la compra de lo que es en sí la organización y dirección de la competición, para así una vez convertidos en dueños del propio circo a partes iguales poder disfrutar mucho más de las brutales rentabilidades que se pueden obtener.
Desde luego es una medida muy buena para salvar el circo de la Formula 1, muchas empresas verían el apoyar a una escudería como una inversión segura ya que la rentabilidad a 2 o 3 años que se puede obtener son muy jugosos.
Evidentemente alguien como Bernie Ecclestone, que no sólo cuenta con ésto sino con la propiedad de la FOA que gestiona gran cantidad de los multimillonarios contratos de publicidad y derechos de imagen de la Formula 1, no estaría dispuesto a vender o mejor dicho mal vender su participación en el “gran circo”; eso sí, como no lo haga es evidente que dentro de pocos años pocos ingresos va a poder disfrutar si finaliza la competición que mueve más dinero del mundo.
Vía | Racingpasión
Más Información | AutoSport
Comentarios
Otro buen ejemplo de las malas decisiones y gestiones en una empresa. Por muy pudiente que sea ésta.
Personalmente pienso, que a parte del beneficio cada vez peor repartido, han sido los continuos cambios los que han llevado a la categoría a dónde están. Cambios nada duraderos, de un año para otro cambios drásticos en esos ya de por sí carísimos monoplazas, buscando los principales beneficiarios, seguir manteniendo su gallina de los huevos de oro, o que fuera a más.
Pero a costa de que el mayor coste (y que no es poco) lo tenían que llevar a cabo los fabricantes y equipos, los que participan y dan valor a la competición al fin y al cabo. Amarramos éste animo de producir cada vez más coste, con el reparto cada vez más paupérrimo de cara a los que llenan la parrilla, y la situación económica actual - menos ventas, y menos inversión publicitaria - y ya tenemos el cóctel perfecto.
¿Y quién puede impedir a los fabricantes que se alíen y creen otra organización similar a la F1, sin tener que pagar nada a nadie? Lo que sí tendrían que acordar es la figura de un árbitro, pues, de lo contrario, se enquistarían en negociaciaciones en que cada uno defendería su interés y no avanzaría la nueva "G1".
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