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Cain lloriqueaba con aquella excusa de si acaso él era el guardián de su hermano. Valiente tonto. Es lo que tenía que haber hecho en vez de arrearle con la quijada. Ser su tutor y cobrar una subvención de Dios, como hacen hoy las asociaciones de consumidores. Si señores, el negocio consumerista es muy jugoso.

Supongo que habrá quien crea que son necesarios, que nos protegen de las malvadas empresas, de oscuras conspiraciones, que son seres de luz que no les mueve otra cosa que alcanzar el nirvana social. Basta con darse una vuelta para saber de que hablamos.

Las organizaciones de consumidores en España

Seguramente hay en España organizaciones de consumidores independientes, con una base verdaderamente asociativa y cuyo verdadero fin sea la proteccion de sus afiliados en sus relaciones de consumo. Seguro. Seguro pero yo no las conozco.

Hasta donde yo se, y me voy a limitar a hablar de las grandes y con dimensión nacional, algunas son el brazo consumerista del PSOE o IU, por poner un ejemplo (que afán de servicio al pueblo). Otras son empresas editoriales, las de más allá despachos de abogados con holdings publicitarios o bufetes especializados en el negocio concursal. etc….

Es muy molón llevar la etiqueta de asociación de consumidores. Es algo así como llevar un puño americano en la mano y a la vez unas lentes a lo John Lennon en la cara (¿no irá Vd a pegar a un hombre con gafas?). Ante los cruzados del consumo se abren de bisectriz los medios de comunicación, las cuentas públicas y las carteras de muchos particulares. Y es que ellos no son como las empresas, lacayos de Mordor.

¿Exagero sobre lo interesante que es ser asociación de consumidores? No hay nada más que leer lo que unos y otros dicen y filtran:

Podia seguir con decenas de links, pero creo que es suficiente para aquellos que tengan el estomago sensible. Todo esto se explica gracias a las ventajas que confiere posicionarse como asociación de consumidores: la influencia mediatica, el poder, el acceso a dinero privado (publicidad, formación, asesoramiento, minutas, etc) y público (las subvenciones a gogó), etc…

El caso Facua

¿Un ejemplo? La movida de Facua de este verano. Gritan los de Facua aquello de todos a mi, que nos quieren ilegalizar por criticar las decisiones del Gobierno. ¿Ilegalizar? No hombre, les quieren aplicar la misma medida que tanto le dolió en su día a su competencia Ausbanc:

En caso de incumplimiento se procederá a decretar la pérdida de condición de asociación de consumidores y usuarios y su exclusión del Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores y Usuarios.

Es decir, adiós al dinero público fundamentalmente, en eso consiste la i“legalización”. Supongo que ahora entendéis el cabreo. No todos los días pierdes una cuenta de ese calibre.

A título particular me parece excesivo lo del Ministerio, tan excesivo como la reacción de FACUA Castilla León que pedía los antidisturbios para disolver las procesiones de las Cofradias que mostrasen su disconformidad con la ley del aborto, o la postura más light de su central que pedía sanciones administrativas.

Estos cofrades no se enteran, para opinar sibre lo humano y lo divino que que se monten una Asociación de Consumidores.

No se vayan, aún hay más

Las asociaciones que nos protegen del mundo mundial florecen al calor de las crisis. Ahí tenemos por ejemplo a Apacbank, dedicada a velar por los intereses de los inversores en participaciones preferentes de Bankia. Su portavoz, Ricard Torres, cree que en base a la Mifid lo arreglan todo, todo y todo.

Para empezar la normativa Mifid es una castaña de tomo y lomo, una basura jurídica, pero es que además es muy osado pensar que todas las participaciones fueron comercializadas saltándose la Mifid. Es más, a veces parece que Torres no se entera, y que cree que los requisitos de la Mifid son muchos más duros de lo que lo son realmente.

Sería gracioso si no fuese porque Torres fue secretario de Economía del PSPV-PSOE, y portavoz parlamentario de la Comisión de Economia del Congreso de los Diputados en la primera legislatura de Rodriguez Zapatero. ¿Adivináis quién se encargo de presentar el proyecto de Ley que regulaba la transposición de la normativa MIFID en España? Pues Torres, exactamente el mismo Torres que criticaba que se controlase la expansion crediticia de las cajas valencianas (salvo en lo referente a créditos a sus enemigos políticos), el mismo Torres que solicitaba que los bancos no pudiesen comprar las cuotas participativas de la CAM (todas para los particulares, que eran cosa fina, vaya vista).

Traducción rápida: el padre de una normativa que se ha demostrado incapaz de frenar la crisis de las preferentes (es más, yo diría que la ha acelerado), la invoca como medio de solución para los perjudicados. ¿Otro caso de doble personalidad?

¿Y entonces?

¿Significa esto que los consumidores deben pegarse ellos solos contra las empresas? No, significa que debemos evitar el acceso de estas organizaciones al dinero público, que debemos restringir el poder de los estados para intervenir en la vida económica y por tanto el acceso a dichas instancias de estos grupos.

Aquellas que pretendan defender a los consumidores que se constituyan como Fundación, Cooperativa, Sociedad Anónima o Iglesia de la Verdad Revelada, pero que se financien con sus propios fondos y los de sus beneficiarios/socios/clientes. ¿Cuál es el problema de presentarse ante la opinión pública como lo que realmente son, una vez perdido el derecho al dinero público?, ¿quién se avergüenza de ser una empresa de servicios, una organización política o sindical o una editorial?

Si ya decía yo que íbamos a tener que crear Organizaciones de Usuarios de Asociaciones de Consumidores…

PD: En el extranjero la cosa no pinta mucho mejor, no os hagáis ilusiones.

Más información | Busco una asociación de consumidores, Las ONGs como negocio

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