El trueque fue la primera forma de intercambio comercial entre humanos: yo te doy algo que tengo y que a tí te interesa, por algo que tú tienes y que a mí me interesa. Posteriormente, apareció el dinero como medio para flexibilizar y dinamizar estos intercambios: te doy algo que tengo y que a tí te interesa, a cambio de unas piezas de metal que me sirven para comprar lo que a mí me interesa, aunque no seas tú quien lo tenga. Con el tiempo, el dinero ha llegado a monopolizar los intercambios comerciales… o casi. Porque todavía hay espacio para el trueque.
Esta mañana, escuchando La Jungla en Cadena 100, he tenido ocasión de presenciar un ejemplo de trueque. Un oyente llamaba al programa ofreciendo un curioso intercambio: si fuera posible, le solicitaba a José Antonio Abellán (presentador del programa, y también jefe de deportes de la Cadena Cope) su intermediación para conseguir unas camisetas autografiadas por Ronaldinho y Messi, jugadores del F.C. Barcelona, para sus hijos. A cambio, él ofrecía un jamón, ya que era distribuidor de dichos productos.
Aqui, el dinero no es útil. Porque las camisetas autografiadas y dedicadas por estos jugadores no están en el mercado. No se pueden conseguir con dinero. Hace falta la intermediación de alguien con cierta influencia. ¿Y qué precio tienen? Tampoco está tasado. En este caso, el trueque puede llegar a funcionar.
Comentarios
Veo complicado que funcione, sobre todo porque el jamón si que tiene un valor económico y el que tenga las camisetas -o pueda conseguirlas-, si quisiera rentabilizarlas, podría ponerlas en eBay y comprarse un par de jamones o cualquier otra cosa.
Para que funcione el trueque supongo que hace falta que ninguno de los productos a intercambiar esté disponible en el mercado, o que haya una ineficiencia clara que haga para uno caro lo que para el otro es barato y viceversa.
Creo que fue en el libro "The New Strategic Selling" donde leí una anecdota curiosa sobre este último caso.
Creo que era el autor el que visitó Moscú en la época de la antigua URSS, la tarifa del taxi para ir del aeropuerto al hotel era muy cara teniendo en cuenta el cambio oficial del rublo con el dólar, así que le propuso al taxista hacer un trueque, la carrera por una botella de vodka de marca.
La carrera era muy cara para el cliente, pero no suponía casi coste adicional para el taxista. La botella de vodka la había comprado el cliente en el duty free por muy poco dinero, sin embargo en el mercado negro se cotizaban a precio de oro.
A propósito de esto y sin que tenga una relación directa. Se cuenta como anécdota -creo que verdadera- que Pablo Ruíz Picasso, conocido por su inteligencia y por su avaricia personal en los asuntos económicos, solía pagar las cuentas de los restaurantes a los que asisitía acompañado de invitados, por medio de talones personales. Talones que al tener estampada su firma, ésta tenía un valor de mercado muy superior al importe facial del talón y por tanto el propietario del restaurán, optaba por no presentar el mismo al cobro, con lo que ambas partes quedaban beneficiadas. Picasso terminaba no pagando la cuenta que era lo que pretendía y el tendero recibía por la misma algo de mucho más valor. Bonito sistema. Lástima que no todos seamos Picasso.
El trueque funciona, se utiliza asiduamente y a muchos niveles. Mi padre es empresario, tiene una pequeña de carpinteria y creo que en mi casa la mitad de las instalaciones importantes no se ha pagado con efectivo. La cocina de mi casa por el porche de la terraza de tu chalet, la instalacion electrica por unos armarios forrados a todo lujo, etc,... Lo curioso de esto es que el valor del trueque no es igual, la cocina y su instalacion le ha supuesto al dueño de la tienda mil euros mas (cifra aproximada) de lo que me ha costado a mi padre el material y el montaje del porche. Asi tambien, en el trueque entre instalacion electrica y armarios a todo lujo mi padre perdio dinero. Esta perdida de dinero siempre la he entendido como compensada por la relacion de confianza que se establece entre las dos partes y que suele llevar a mas trueques donde se van compensando los costes.