
Actualmente, uno de los grandes problemas que existen en España, es la gestión de nuestro sistema sanitario. La atención sanitaria universal ha sido uno de los “grandes logros” del denominado Estado de Bienestar, y en esencia, se consiguió que las prestaciones sanitarias fuesen accesibles a todos/as los/las ciudadanos/as, teniendo prácticamente todos los colectivos la atención asegurada.
Esta demanda social por la que se luchó durante mucho tiempo, es obvio que genera costes. Si a esto le sumamos ciertos problemas de estructura que presentaba desde su nacimiento, la atención sanitaria universal se ha convertido en una gran necesitada de reformas, muchas de las cuales generan costes sociales y políticos importantes.
El crecimiento poblacional en los últimos años en España, salvo en los dos últimos años por el regreso de los flujos migratorios principalmente, y el envejecimiento de la población, ha motivado que las infraestructuras necesarias se multipliquen, y por tanto el gasto experimente un crecimiento explosivo. Es indiscutible que la atención médica es un derecho consolidado de los ciudadanos, y que no se concibe un Estado más desarrollado prescindiendo de este.
Pero lo que es cierto, sin lugar a dudas, es que el conjunto de la ciudadanía no percibe del sistema sanitario público lo que esperaba, por las siguientes causas:
- Limitación de los recursos, principalmente motivado por un crecimiento no homogéneo de las necesidades sanitarias y de los recursos financieros atribuidos, por la deficiente gestión económica y la caída de las cotizaciones sociales.
- Envejecimiento de la población, fruto del aumento progresivo de la esperanza de vida, generando más demanda de servicios.
- Concentración de los recursos en determinadas zonas generando sobrecapacidad, y falta de capacidad en otras muchas por la no aplicación estricta de criterios poblacionales.
- Atención recibida con carácter de administrado.Todas estas cuestiones, además de un incremento de la demanda de la atención especializada, y el incremento de la renta familiar en los años previos a la crisis, han proporcionado un crecimiento de la demanda de servicios sanitarios privados.
En el mercado sanitario español, existen compañías como Sanitas (16% de cuota de mercado), Asisa (12.30%) y DKV (5.30%), que han captado a muchos nuevos clientes, que bien descontentos con el sistema sanitario público, o bien buscando una atención más especializada y de calidad, han tomando la deción de contratar seguros de salud privados.
Está claro que la atención personalizada, la cita con el médico preferido sin esperar colas, y pasar de ser un administrado a ser un cliente es más caro. Pero no es esta una demanda que se haya retraído notablemente con la crisis.
¿Hay un reparto del mercado entre la atención publica y privada, o el ciudadano no recibe la atención que le corresponde de manera legítima?
Comentarios
Además el pago de un servicio privado no reduce la cuota que has de pagar por el público. Con lo que nos cuesta a cada trabajador mantener el sistema sanitario uno se podría pagar el mejor seguro de salud.
Esto deja en evidencia el problema de la poca eficiencia en la administración de los recursos de las Administraciones. Deja claro que se tira mucho dinero y se hace un uso irracional del sistema sanitario. A veces parece que hay barra libre.
Independientemente de lo que yo pueda pensar sobre la Sanidad publica vs privada hay que decir, objetivamente que:
1) Por mucho que pueda parecernos injusto no poder deducir de las aportaciones a la SS el gasto en seguros privados, el hecho es que la SS necesita, para ser factible, que todos la financiemos pero que solo algunos la usen. Es como un banco, si de repente todos nos pusieramos enfermos no podría atendernos.
2)Si aceptamos que la sanidad publica es indispensable, que todos deben tener acceso a ella, entonces algunos tendrán que pagar mas que otros. Ahí es donde entra el conflicto entre los que usan sanidad privada y los que no.
3) En la sanidad privada tambien hay colas (aunque es + eficiente, eso es indiscutible).
4) Los bajos salarios de los profesionales que trabajan en la Sanidad estatal provoca una fuga de cerebros a paises donde pueden cobrar MUCHO mas, como EEUU, debido a su sanidad privada.
5) Nosotros tambien tenemos parte de la culpa de que en la sanidad publica haya largas colas en urgencias. Los españoles tenemos la mala costumbre de ir a urgencias por cualquier chorrada "porque es mas rapido". Esa no es la funcion de urgencias.
6) Es ridiculo que en la sanidad publica se de prioridad a algunos colectivos sobre otros, cuando todos aportamos por igual (o algunos incluso ams). Esto es una intrusion de la politica inaceptable.
El sistema sanitario público y el privado deben convivir y no son excluyentes.
Son muchas las enfermedades graves que en su inicio, generalmente su diagnóstico, se tratan vía sanidad privada. En los siguientes estadios de la enfermedad, un muy alto porcentaje de los enfermos pasa a depender de la sanidad pública que, en muchos casos, posee una capacidad de atención, tratamiento y resolución que no posee la sanidad privada (y de esto son conscientes las aseguradoras y de ello se aprovechan).
El paciente ve la sanidad privada como la puerta de entrada a su salud, quieren que sea esta su atención médica en el día a día, tener la capacidad de elección del especialista, el no tener que pasar por largas listas de espera, etc. Del mismo modo, confían en que será la sanidad pública la que cuidará de ellos si un día se les diagnostica una enfermedad grave.
En los años venideros la sanidad privada seguirá ganando clientes y no será necesariamente por una mala asistencia pública.
interesante
@carlos: no entiendo el punto 6, pero estoy totalmente de acuerdo con tu post.
Una cosa es la percepción que uno tiene como usuario, y otra distinta la que se ve desde dentro (como en todos los ámbitos). Soy médico y he trabajado en la Segurdiad Social y en el sector privado. Hay de todo en ambas partes. Hospitales de la SS que funcionan muy bien (aunque habría que decir servicios que funcionan bien, porque dentro de cada hospital también hay prioridades de especialidades) y otros que dan pena. En lo privado igual, algunos que intentan ofrecer lo mejor, incluso en enfermedades graves, y otros que van a la rentabilidad pura y dura intentar escatimar en todo lo posible. Es muy difícil generalizar en algo tan amplio.
Lo que si está claro... si uno quiere evitar esperas y que no lo despachen en 5 minutos, consulta privada (no me refiero a Sanitas, etc... sino particular).
Si uno quiere un buen servicio para un problema concreto, ahí ya toca averiguar mucho y puede ser público o privado.
Bendita sanidad publica y os lo dice alguien que casi nunca la usa(gracias a dios),que tendriamos que ser mas moderados en ciertos usos si,pero pagar los costes para alguien enfermo,seria enfermar otra vez mas.
Y condenarlo por siempre a la pobreza a el y a sus allegados.
Y de gran enfermedad nada, la mayor fortaleza de un pais como el nuestro.
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-208 Comentario moderado
-20@Carlos. En el punto 5 tienes parte de razón. Pero parte. Tambien se podria interpretar que en urgencias hay colas, no porque sea simplemente mas rapido, sino porque es la unica forma de llegar antes de que te mueras o te cures por ti solo sufriendo más. Me explico con un ejemplo real.
Gastroenteritis. Con una cagalera del quince, que no me importaría si no tubiera fiebre, mareos y nauseas. Vale no es para ir a urgencias. Medico de cabecera. Llamo para pedir cita para ir al medico (día 18/01)... fecha mas proxima 01/02. O me muero antes desidratado o me aguanto o me voy a urgencias..... lo siento, me voy a urgencias. En cuatro dias curao. O casi, jejej.
La asistencia sanitaria universal es un logro del que deberíamos estar orgullosos. Y para que sea eficaz necesita que todos aporten su parte, todos, es la única forma de que todas las enfermedades se puedan tratar y de que funcione con un mínimo de calidad y de igualdad. No sé qué pasaría si algo como los trasplantes, por ejemplo, se deja en manos privadas.
De otra forma entramos en el sistema estadounidense, no hace falta detallar lo lamentable que es.
En el momento en que te cargas la universalidad, dejas la sanidad en manos privadas. Y por muy cliente que seas, son empresas y NECESITAN imprescindiblemente beneficios, aun a costa de perjudicar a algunos enfermos. Un problema que la Sanidad pública no tiene.
Yo destacaría otro factor que explica en parte el deterioro de la sanidad pública. Y son todas esas gestiones que se han concedido a fundaciones y esa "privatización" de gran parte de los recursos sanitarios. Por ahí se escapa mucho dinero. Pero como los electores no luchamos por ello porque resulta que ahora somos unos pijos que nos podemos pagar un chupi-seguro privado, pues cada día está peor.
1) los transplantes también se hacen en centro privados. 2) el problema del gasto en la sanidad pública es por varios motivos, pero se resumen gran parte en mal uso (de parte de los pacientes) y poca productividad (de parte de los empleados). Ejemplo del primero: me van a buscar en ambulancia a mi casa para una consulta normal porque no pasa un coche de línea. Ejemplo del segundo: cobro lo mismo por trabajar mucho o trabajar poco, elijo la segunda opción si no estoy motivado/a. 3) los que no cotizan a la seguridad social no tienen acceso a ella (sólo excepciones de urgencia vital, pero no puedes pedir cita, por ej.)
Así y todo la SS funciona muy bien, con el eterno problema de las listas de espera. Pero la lsita de espera es un problema español generalizado que todavía no termino de entender. Otro ej: si alguien se casa, diganme con cuánta antelación hay que reservar un sitio. O apuntar a un niño en un colegio...
Aparece en muchos comentarios una confusión típica: se cree que la asistencia universal es que nos atiendan siempre que nos de la gana y a todos por igual, cuando realmente se trata de atender a los enfermos proporcionalmente a su necesidad.
Un modelo mucho más satisfactorio que el actual, aunque tampoco perfecto, sería el del cheque sanitario, en el que el usuario escoge qué seguro privado cobra por parte de la administración el dinero que dicho usuario ha pagado en impuestos para sanidad. Con los imprescindibles ajustes (por ejemplo, para atender a quien haya pagado cero euros o posiblitar actuaciones de precio elevado como los transplantes), este sistema obtendría lo mejor de los dos mundos, el público y el privado.
Otras mejoras evidentes incluirian un precio mínimo en las consultas o recetas (para evitar el típico abuso de lo gratuito), compensaciones a quienes utilicen medicina preventiva (aunque el como sería mejor dejarlo en manos de las compañías), y un largo etcétera.
Yo creo Horv que el cheque sanitario sería una sangría económica para el Estado, dado que las compañías no dudarían en subir los precios y llevarse millones en beneficios (esto me recuerda lo bien que funciona en Estados Unidos el Medicare y el Medicaid, sangrando a los contribuyentes). La Sanidad es un servicio que no se debería externalizar mediante compañías privadas, que son una buena alternativa para gripes, catarros, y pruebas diagnósticas, pero al final te acaban dando largas si lo que necesitas es una operación carísima. Y pongo un ejemplo de esto: en mi familia hay antecedentes de trombos en la sangre e hipertensión, y Sanitas, Caser y Asisa (he preguntado en las tres) me aseguran sólo aquellas enfermedades que no sean derivadas de estas enfermedades familiares (ya no es que te suban la prima porque representas un mayor riesgo: es que directamente no te cubren). Es decir, si me da un subidón de tensión o se me hincha el pié por un coágulo debo ir a la Seguridad Social porque ellos se desentienden (y así está en los contratos que me enseñaron).
Hombre, shockproof, esto lo hacen porque saben que existe una alternativa: la SS. Si no existiese la SS seguro que habria compañias privadas que se dedicasen a enfermedades de todo tipo, lo que pasa es que, existiendo un competidor que te cura "gratis" enfermedades que cuestan un riñon, no les compensa gastar un dineral en instrumental y medicos altamente cualificados en esas especialidades.
No confundamos que el derecho al acceso a la sanidad y la asistencia sanitaria son los derechos universales. En ambos supuestos, no se pueden establecer límites de demanda de atención ni escalas de gravedad, porque al fin y al cabo, a priori no se sabe el alcance de una enfermedad hasta que hay un diagnostico medico.
Y otra cosa, la asistencia sanitaria se financia de manera totalmente independiente a la Saguridad Social, con lo cual no correlacioneis aportaciones vía cotizaciones con asistencia médica.
@Remo:
Efectivamente, no se trata de establecer escalas de gravedad, sino de limitar el abuso del sistema cuando no hay necesidad de utilizarlo o esta es menor de lo pretendido (aquí podríamos poner como ejemplo lo que se ha dicho de los servicios de urgencias, aunque evidentemente todo esto es complejo). Y con respecto al pago de impuestos, se trata de una hipótesis en la que tendría que cambiar el modelo de financiación, no una referencia al actual (algo parecido se puede proponer para la educación).
@shockproof:
Para eso existe la competencia: si una compañía te da peor servicio por tu cheque, te vas a otra.
Ese argumento solo valdría si ya estuvieramos en un sistema de cheque y te pasara lo mismo, pero como no es así podemos achacar esos problemas a la falta de una justa y sana competencia, como señala Carlos.
@Horv
Teóricamente entonces, también deberían existir en EEUU empresas que cubran enfermedades de todo tipo, como dice Carlos (ya que no existe una "empresa pública" que te cure gratis), y la realidad es que no existe ninguna. Todas niegan atención a los pacientes crónicos o elevan las primas hasta lo impagable, porque en este tema, la sana y justa competencia sólo funciona en los libros.
Saludos!
@shockproof:
vuelves a poner un mal ejemplo: que en un sistema fundamentalmente privado aún existan fallos no significa que el concepto sea malo. De hecho, el estado americano impide que haya una competencia eficaz para favorecer a determinados grupos empresariales, de modo que el verdadero lastre es, una vez más, la mano opaca de la administración.
Yo creo que en un país hay que amoldarse a las condiciones del mismo. El que no quiera costear nada público que nunca usa, y que lo que verdaderamente usa lo paga... allí están los USA (valga la redundancia) para todo el que quiera. Y aún allí han gastos públicos que cubrir. Eso sí, paga en lo privado por todo.
En España hay sanidad pública, también privada para el que la pueda pagar, valore y la necesite. Si un día apura el médico, creo que muchas familias pueden en un momento dado ir a una consulta particular (tampoco es una ruina una vez). No hay problema. Pero mira, si se da el caso de que un día tu sanidad privada no puede atender una situación de gravedad, por cosas de los consorcios y demás, puedes ser trasladado a la sanidad pública y ser atendido con la misma, similar calidad... o incluso mejor en muchas ocasiones.
Y para que éste último caso que se puede dar pase, en vez de quedarte muerto de pena en un pasillo de un hospital privado y pagándolo directamente de tu bolsillo... la sanidad pública debe existir.
Por algo Obama se la plantea para EE.UU. Ya se sabe... mucho rascacielos, todo muy alto, a lo grande, muchos millones de personas... pero a nivel de suelo, al pie de los rascacielos ni de lejos se ve lo que llenan desde la planta 10 a la 50 del rascacielos. ¿Me explico?
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