Síguenos

Sintel

¿Quién se acuerda hoy de Sintel? ¿Quién es capaz de rememorar todavía la acampada en la Castellana, las manifestaciones, los chubasqueros grises y azuels, el “Sintel somos todos”, el ataque a José María Fidalgo...? Quizás sólo unos pocos: los casi mil setecientos trabajadores que resultaron afectados directamente por los despidos o los que vivimos aquellos días de infarto en el 2001, cuando los rumores de una quiebra hicieron que las operadoras se apresurasen a retirar todos los activos que tenían en almacenes de la que, por aquel entonces, era una de las mayores empresas instaladoras de telecomunicaciones.

Sintel nació como filial de Telefónica, de la que recibía la mayor parte de su carga de trabajo. Fue vendida en 1996 al polémico millonario Jorge Mas Canosa, exiliado cubano vinculado a los movimientos anti-castristas que operan desde Miami y supuestamente relacionado con la CIA, el tráfico de drogas desde Sudamérica y la financiación de actividades terroristas. Finalmente quebró en 2001 debido a la retirada de trabajo por parte de Telefónica.

A raiz de dicha quiebra, se abrió un proceso para estudiar si había delito en el proceso de venta, en el que se interpusieron varias operaciones en paraisos fiscales, o en la propia quiebra, ya que hubo quien consideró que se había premeditado cuidadosamente para vaciar patrimonialmente la empresa.

Hoy, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha considerado que no hubo intención de saquear la compañía por parte de los ocho imputados de Sintel y cinco de Telefónica. No obstante, puede que este no sea el fin del caso, ya que no se han archivado las causas por el delito de insolvencia punible y contra la Hacienda Pública contra los hijos del mencionado Mas Canosa. Lamentablemente, la que fue una de las reivindicaciones laborales con mayor calado mediático en la historia de España no arranca más de un par de titulares hoy en día. Veremos en qué acaba todo.

Vía | Cinco Días
Más información | Sintel Asociación

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario