
Las empresas cambian su negocio, una y otra vez, aunque no es habitual que lo reconozcan. Por ejemplo Indra se dedica a tecnologías de la información, pero si no recuerdo mal en algún momento de su historia fabricaron productos que no tenían nada que ver con su actividad actual. Pero las mutaciones no ocurren sólo en las grandes empresas, sino también en el pequeño negocio.
Un buen ejemplo de esto son las agencias inmobiliarias, crecieron como setas durante el boom inmobiliario, parecía que en cada esquina tenía que haber una, ahora quedan pocas, y lo qué es más, algunas han llegado a cambiar su actividad, en algún caso completamente, tenían esa opción o que las fuerzas de la competencia y la crisis acabaran con ellas.
Un caso que conozco más cercano es una inmobiliaria que se reconvirtió a la administración de fincas, un paso lógico dentro de lo que cabe. El negocio está relacionado y tras construir tantos edificios había muchas nuevas comunidades de propietarios que gestionar, nóminas de conserjes que pagar, etc. Supongo que no son los únicos que han dado ese paso, pero también habrá otros que los den.
Otro caso que he visto es una inmobiliaria que se reconvirtió a tienda de colchones, dejando de fabricar lo que había hecho hasta ahora para vender un producto de hogar. Creo que es el único caso que he visto, pero supongo que habrá más casos similares en la geografía española en los que una inmobiliaria haya pasado a ser un negocio completamente distinto, pero como dijo Ángel, el objetivo de una empresa es sobrevivir.
Pregunta a los lectores, ¿Conocen algún otro caso de inmobiliarias mutantes? ¿Cómo ha sido al mutación?
Imagen | pinguino, Flickr
Comentarios
Es normal que tengan que dedicarse a otra cosa, ya que eran muchisimas inmobiliarias abiertas y encima algunas las ponia personas sin titulacion, ya fuera un carnicero como un constructor, todos querian un trozo de la tarta inmobiliaria, pero al final no ha podido ser,
Javier, ¿y la que ha cambiado de inmobiliaria a colchonería ha sobrevivido?
Lo digo porque, dentro del cambio, no dejan de ser dos mercados cuyo crecimiento va ligado: todos aquellos que compraron piso en los últimos 5 años ya tuvieron que comprar sus colchones en sus momentos, y muy pocos de ellos estarán pensando ahora comprarse otros, en plena crisis y con sus colchones aún decentillos. Y como esperen venderselos a los pocos que ahora mismo compran piso ...
No sé, se me antoja un cambio bastante arriesgado, puestos a cambiar mejor hacerlo a un palo más apropiado para esta fase del ciclo económico: concesionarios de coches centrando más su negocio en la reparación, instaladores de electricidad/muebles/aislamiento en construcción centrando su esfuerzo en las pequeñas reformas domésticas o el que comentas de inmobiliaria a gestión de fincas (cuantos no habrán hecho el camino opuesto durante el boom)
Jose Antonio, siguen en marcha. Además me da la impresión de que no les va mal con la que está callendo.
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