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Jose María Ruiz-Mateos

Los que piensen que el intento fallido de Eon por quedarse con Endesa ha sido el mayor “culebrón salmón” de la historia de España tienen poca memoria. Haca casi 25 años el primer gobierno del PSOE, con Miguel Boyer a la cabeza del Ministerio de Hacienda, decide expropiar a Jose María Ruiz-Mateos las acciones del por entonces enorme holding empresarial Rumasa, que incluía empresas como Galerías Preciados, Banco Atántico, bodegas, inmobiliarias, terrenos…. 700 empresas y 65.000 empleados.

Las empresas se privatizaron y se vendieron en un proceso rebosante de polémica, generalmente a precios muy inferiores al valor de las empresas, y el empresario dedicó los siguientes años de su vida a perseguir a sus némesis empresariales con un estilo entre mediático y patético: huidas de los juzgados, ingresos en prisión, apariciones disfrazado, e incluso una agresión a “capones” al ministro que inmortalizó en la memoria colectiva de los que vivimos esos años las palabras “¡que te pego, leche!”.

Casi nada. Hoy por hoy el nuevo grupo Rumasa poco tiene que ver con el imperio que levantó su fundador, aunque sigue en manos de la familia Ruiz-Mateos. Durante todo este tiempo han ido recomprando algunas de sus antiguas empresas y adquiriendo otras nuevas. Hoy, cuando ya estamos acostumbrados a ver a la esposa de Ruiz-Mateos anunciando flan Dhul, bombones trapa y bodegas Garvey, Economía autoriza la compra de Parmalat por 188 millones de euros, convirtiendo así a la empresa en uno de los grandes grupos de alimentación en España, con un volúmen de negocio de 700 millones en dicho sector.

Así pues, parece que tenemos Ruiz-Mateos para rato. Más allá de la polémica, creo que es de justicia felicitar a los empresarios españoles que apuestan por empresas nacionales y por la sostenibilidad de las mismas.

Vía | La voz digital
Caricatura de Vizcarra
Más información | Historia de Rumasa

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