Se abre la veda. Los resultados negativos de los referendums celebrados en Francia y en Holanda han roto el “pacto de silencio” que hacía parecer que en Europa todo el mundo estaba de acuerdo con el proceso de unión continental. En esta ocasión, ha sido el ministro italiano de Trabajo y Asuntos Sociales, Roberto Maroni, el que ha afirmado que el euro es el culpable de la mala marcha de las empresas europeas, y que Italia debería celebrar un referendum para abandonarlo y volver a su moneda, la lira.
Aunque ha sido rápidamente desautorizado por el primer ministro Berlusconi, y contestado desde la Comisión Europea, las palabras de Maroni expresan el descontento de una parte de los europeos que se sienten arrastrados, con independencia de su voluntad, hacia un proceso de construcción europea que consideran se está haciendo por y para los políticos. Este sentimiento encuentra ahora terreno abonado tras el NO a la Constitución Europea de Francia y Holanda.
Italia, con una situación de gobierno complicada con varios partidos de distinta orientación formando parte del mismo, atraviesa además una intensa crisis económica, que alimenta aún más el descontento de los euroescépticos.
Vía | El Mundo
El Blog Salmón | Francia dijo NO a la Constitución Europea ¿Y ahora qué?
Comentarios
No sé como se ve desde allí, pero en America Latina, y en especial aqui en la Argentina, los grandes medios de comunicación están hablando todo el tiempo de la "inminente" caida del euro y fortalecimiento del dolar.
Claro que los grande medios de aqui, estan historicamente alineados a USA...
Me parece que le hace un flaco favor el gobierno italiano a la UE con esas declaraciones. Debemos enntre todos llevar a cabo políticas que hagan que el € tenga la fortaleza que todos queremos....y recordémoslo hoy por hoy el € está en uno de sus momentos de mayor fortaleza respecto al $, no olvidemos el contexto. Como en todo la gente se fija en datos puntuales,hay que analizar series más largas de tiempo, y el € aún no la tiene.
De acuerdo Antonio sobre lo de hay que mirar las cosas más a largo plazo. Recordamos cuando un $ valia más que un euro, y se ponían nerviosos algunos.
Lo de querer el euro fuerte, no estoy tan seguro. Debemos olvidarnos de la equivalencia espejista que algunos quieren repetir, incluso la prensa, que un euro fuerte es igual a que todo va bien y que Europa va fuerte.
Hay empresas (las exportadoras) que les gustaría un euro más débil y, en un entorno de baja inflación, ¿por qué no?
Pues ese es problema, hasta que punto nos encontramos ante un entorno de baja inflación, con los tipos de interés al 2% y una bajada previsible en un futuro... A pesar de que las economías Alemana Francesa e Italiana no estén creciendo yo pienso que corremos nos encontramos en una situación de tensión inflacionista "potencial"
La verdad es que el asunto del valor óptimo del Euro es un tema peliagudo, tampoco es factible apostar por debilitar un poco el Euro en un escenario en el que el precio del petroleo y las materias primas están en constante subida, sin embargo mantener una posición fuerte encarece nuestras exportaciones.
Ever
Me parecen interesantísimos los post que siguieron al mío....podríamos abrir un debate y aportar algo de valor...bueno a mí me gustaría aprender algo y parece que esas dos personas algo deben saber....espero respuesta!!
El problema de un euro fuerte/débil es que cada país, dentro de la UE, tiene sus necesidades/preferencias: a Alemania/Francia les encantaría debilitarlo, a ver si las exportaciones animan sus mercados ya que el consumo interno no lo hace. En España, casi mejor que no porque, dado que el consumo interno va "bien" (las comillas son por cómo se está generando: en ladrillo más que en otra cosa), lo sufriríamos por el lado de los costes.
La cosa es que en la relación dolar euro no solo juega la UE, sino también EEUU (con sus propios intereses, vinculados sobre todo al déficit comercial que con un dolar más fuerte se haría incluso más grande), y en general el resto del mundo, que una vez aceptado el euro como moneda de referencia, hace sus propios movimientos.