Con todas las noticias que estamos viendo sobre el calentamiento global y de una posible crisis energética por los precios del petróleo (aunque esto nos ha dado un respiro los últimos meses), el mercado de las bombillas de bajo consumo puede experimentar un gran crecimiento, ya sea por concienciación social o por economía particular. Pero lo que no esperaba oír es lo que ha dicho el Gobierno Australiano.
Australia, que es curiosamente un país que no ha suscrito el protocolo de Kyoto sobre emisiones de gases de efecto invernadero, dijo el otro día que está considerando prohibir las bombillas incandescentes de aquí a tres años.
Con esta medida se pretende ahorrar 800.000 toneladas de CO2 al año y lograr un ahorro energético por hogar del 66%. Consideraciones aparte de si la luz que producen estas bombillas es peor, si son más caras o si duran menos, cosas que afectarían a los australianos, esta medida tendría repercusiones globales, pues habría que suministrar al país una cantidad ingente de bombillas de bajo consumo.
Sólo hay que pensar en la proporción que puede haber en una casa normal de bombillas incandescentes frente a las de bajo consumo. Una medida así en un país más poblado podría hacer felices a muchas empresas pero arruinar a otras muchas. Y digo yo, si empiezas a ver estas cosas por la prensa pronto otros países se sumarán a la iniciativa, los políticos siempre están detrás de medidas espectaculares.
Así que una buena inversión para el futuro creo que serán las empresas que fabrican bombillas de bajo consumo, y las empresas que hagan exclusivamente bombillas incandescentes deberían ir pasándose a las otras o se quedarán con un producto obsoleto y prohibido.
Vía | El País
Comentarios
Ojala ocurra eso en españa y sea una reaccion en cadena en todos los paises del mundo.
Seguramente las empresas que fabrican las bombillas normales son las mismas que fabrican las de bajo consumo…
Vaya, qué raro. Yo que pensaba que los escandinavos serían los primeros en hacer algo así.
En España de momento no está contemplada una medida así. Ahora bien, creo que llegará porque tampoco supone un grandísimo esfuerzo (si se sustituyen paulatinamente las que se van fundiendo)…
Algo de lo que no se habla mucho es de la calidad de la luz de las bombillas de bajo consumo. En el salón tengo una lámpara con una bombilla halógena de 300W que proyecta la luz contra el techo y da una luz cálida indirecta que nos agrada bastante. Hace poco decidí instalar bombillas de bajo consumo en las lámparas del salón con el propósito de ahorrar energía. Sin embargo estas dan una luz blaca muy cruda, como si estuviéramos en una sala de operaciones, y como resultado seguimos usando la lámpara halógena mayoritariamente. No sólo es importante el consumo, sino el espectro lumínico de la lámpara.
las hay ya con una tonalidad amarillenta que imita la luz de la bombilla normal. Yo las compré en Ikea.
No creo que se bueno obligar tan tajantemente.
En sitios de poco uso puede que no compense.
En el recibidor, en el baño o en la escalera, se usan relativamente poco y se apagan y encienden mucho y no es muy conveniente para las fluorescentes.
Las de LED no tienen ese problema, se pueden encender y apagar cientos de veces por segundo tranquilamente.
En el frigo tambien tenemos una bombilla convencional y seria una faena que no hubiese recambios.
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