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barato

Supongo que todos ustedes han oído hablar sobre el incremento de impuestos sugerido por nuestro señor Ministro de Fomento. Aparentemente nuestros servicios públicos son demasiado buenos para los impuestos que pagamos y debería pensarse en subir los impuestos para mantenerlos. Al fin y al cabo pagamos poco comparados con los europeos.

El sindicato del Cuerpo de técnicos de hacienda, Gestha, ha contraatacado diciendo que los impuestos en España son muy altos. Que ya pagamos bastante, dicen, especialmente comparándonos con otros estados europeos. A esto habría que unir las declaraciones sobre los sueldos de los políticos, eso de que cobran demasiado poco.

Yo creo que hay algunas cosas por las que pagamos poco, y otras por las que pagamos demasiado. Entre otras cosas pagamos demasiado por el sueldo de muchos de nuestros políticos, especialmente por aquellos que nunca han sido capaces de ganar un duro fuera del cobijo de su partido, me da igual en la pública que en la privada. Otros sinceramente nos salen baratos, aunque creo que en general la diferencia es negativa.

También pagamos demasiados asesores, y cargos a dedo, si la persona es tan buena no debería de necesitar a muchos asesores. Me gustaría que el CV de todos los asesores fuera desvelado, ya que son tan buenos, seguro que pueden demostrarlo. Pagamos demasiado por algunas autonomías que parecen más interesadas en el autobombo que en desarrollar una vida lo más fácil posible para sus habitantes. Sin entrar en partidos.

Además pagamos demasiados coches oficiales (hace nada en el Reino Unido quedaron reservados para el primer ministro exclusivamente). Pagamos demasiados aviones privados que transporten a ministros y séquitos cuando se podría hacer el viaje en una aerolínea regular.

Pagamos demasiado por publicaciones inútiles, por merchandising publicitario y por publicidad institucional. Además, tenemos unas cadenas de tv que antes tenían ingresos publicitarios y ahora no los tienen. Pagamos demasiado por proyectos que cuestan varias veces lo presupuestado.

También pagamos demasiado por esa burocracia que acaba convirtiendo a médicos y maestros en burócratas y les aparte de su función. Pagamos demasiado por ayudas sociales que luego ni siquiera se controlan y por subvenciones a la asociación de cazadores de pokemons en calzoncillos y al club de la pandereta ibérica con chorreras de terciopelo. Eso sin hablar de las subvenciones al cine que luego hay que pagar por ver de nuevo.

Es cierto que por algunos servicios no nos podemos quejar demasiado por el servicio recibido respecto a lo pagado. Pero antes de querer subir los impuestos revisen como se ha estado gastando últimamente. Igual no hace falta subir los impuestos.

Vía | El País y El Mundo
Imagen | E Castro, Flickr

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