Bajo el lema “Defendamos a nuestros profeta”, más de 50.000 personas han salido a las calles en Turquía para reclamar un boicot comercial a los productos de Dinamarca, Israel y EE.UU.
Es curioso que de entre los millones de caricaturas en las que está presente lo religioso y que aparecen cada año en los medios, haya habido unas con tanta repercusión mediática y social. Sin lugar a dudas, hay gente interesada en que esto ocurra.
Más llamativo aún es la forma de canalizar estas protestas e intentar convertirlas en castigos económicos. Ya lo hemos vivido recientemente en el boicot a los productos catalanes, en el que la lucha política convenció a los ciudadanos para que cargasen contra las empresas de Cataluña y así, de forma indirecta, estos conglomerados empresariales que son importantes grupos de interés, dialogasen con los responsables políticos de turno para intentar suavizar la situación.
Efectivas o no, estas nuevas formas de lucha política son bastante interesantes desde el punto de vista estratégico, ya que transforman la discusión política de partes irreconciliables en caídas en las cifras de venta de las empresas locales, que sí pueden hacer algo para suavizar la situación. Y es que reconocer a los grupos de interés es clave para este tipo de movimientos.
Lo realmente triste de este tema es que unos pocos desalmados traten de convertir una tira cómica en un conflicto internacional.
Vía | El Mundo
Comentarios
Estas acciones se resumen en una palabra: movilización.
La movilización popular en la Revolución Francesa hizo caer el antiguo régimen. Las movilizaziones sociales en el auge de la revolución industrial mejoraron las condiciones laborales de los trabajadores. Podríamos seguir poniendo ejemplos.
Hoy día movilizaciones de esa magnitud son más difíciles puesto que generan un clima muy feo. Las diversas reformas laborales que reducen los derechos de los trabajadores en España y Europa no han llevado a movilizaciones de ese tipo, al menos en España, debido al conservadurismo de Juan Español, apegado a su trabajo, aunque sea basura, su hipoteca de por vida y su partido de fútbol los domingos y el Salsa Rosa para ellas los sábados noche.
Sin embargo, el pan y circo no puede ser eterno.
Posiblemente para hacerse oir ante los lobbys empresariales, nacionalistas, políticos, los ciudadanos podrían hacer suya la idea de "si el dinero es poder, no compres". Esto seguro que no ocurrirá por convicción propia, sino por NECESIDAD.
Habría un curioso cálculo que hacer: sumando la inflación interanual más el incremento de la cuota hipotecaria anual en relación a los ingresos menos el incremento salarial (si existe) se podría aproximar lo que NECESARIAMENTE Juan Español va a poder consumir menos. O, dicho de manera menos eufemística, cuánto más pobre va a ser durante 2006.
Soy un hombre democrático. Por ello creo que la única libertad del hombre de calle, La única posibilidad de ser oido, no es elegir entre A y B en las próximas elecciones. La ideología imperante es: poderoso caballero es don dinero.
Lo que hago con mi dinero es mi libertad. Donde lo invierto. En que lo gasto, ... Esa es mi pequeña revolución. Aunque no nos lo ponen nada fácil. Es cada vez más difícil saber quién manda las empresas, a dónde va su dinero, dónde se hacen los productos, qué componentes tiene, ...
TAMBIEN HAY QUE HACER BOICOT A LOS ESTABLECIMIENTOS MUSULMANES QUE FINANCIAN A LOS SUICIDAS EN IRAK,PALESTINA,Y EN LE FUTURO EN EUROPA,LAS TETERIAS,LOCUTORIOS,KEBAK,CHAUANES,CAFES NET,CARNICERIAS ARABES,CON EL CUENTO DE PEDIR DINERO PARA CONSTRUIR FALSAS MEZQUITAS,O OTRAS MENTIRAS,ESTAN FINANCIANDO ASESINATOS EN IRAK,PALESTINA,Y EUROPA EN EL NOMBRE DE ALA. ESTO ESTA OCURRIENDO EN TODO EUROPA,Y MAS AUN EN ESPAÑA NO PARTICIPES EN ELLO.