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En la UE vivimos rebrotes de crisis de deuda cada pocos días. La prima de riesgo de la deuda pública española está en los 460 puntos, y ya no sólo afecta a los países del sur de Europa, también a Francia y Bélgica y otros países del Euro. Pocos se libran de la desconfianza de los mercados.

¿Hay salida de estas crisis recurrentes? Sí, hay dos salidas. Y el problema es que no hay más opciones, si no elegimos una de ellas los acontecimientos nos llevarán de cabeza allí. Los planes de rescate y austeridad no funcionan adecuadamente y es precisamente por salirse de estas líneas.

La primera salida es, precisamente, salirse del euro. Hay precedentes, Argentina en 2002, cuando abandonó la convertibilidad de pesos en dólares. Es cierto que es algo distinto, ya que seguían teniendo su propia moneda y retener la fuga de capitales fue más sencillo (aunque implicó un corralito bancario). Pero los Estados podrían seguir su misma estrategia. Primero, corralito bancario; segundo, conversión de euros a moneda nacional (claramente en Europa damos por perdido el efectivo); tercero, conversión de la deuda en euros a deuda en moneda nacional (esta es la parte complicada, puede que haya deudores que no lo acepten, pero ya pasó en Argentina ya que la deuda se emitía en dólares); cuarto, devaluación para hacernos más competitivos.

En el camino de esta primera salida a la crisis del euro posiblemente haya defaults de deuda o condiciones que hagan a los acreedores denunciar el default. Una vez con moneda propia pagar la deuda sería más sencillo, ya que el banco central puede imprimir dinero, lo cual generaría inflación pero disiparía las deudas (tanto públicas como privadas). Desde luego esta salida a la crisis es bastante dura, y tendría que ser tomada por los países de forma individual.

La segunda salida es más sencilla. El BCE se dedica a comprar deuda nacional, asegurando que el diferencial con Alemania no pase de un determinado valor si cada país hace sus deberes. Esto haría que los países con problemas hagan reformas, por un lado, y por otro que seguramente no haya que poner dinero encima de la mesa, ya que los inversores se sentirían tranquilos y el diferencial no subiría. Pero para esto debe haber claridad y credibilidad de que el BCE va a cumplir con lo anunciado.

¿Consecuencias de esta segunda salida? Integración fiscal más rápida dentro de la UE, reformas estructurales en toda Europa que nos acerquen a una economía más parecida a la alemana y posible riesgo de inflación si finalmente el BCE tiene que comprar deuda a mansalva e incluso crear dinero para ello.

Al final las dos salidas son la misma: que el Banco Central compre deuda, que es el único que puede asegurar dinero ilimitado. La diferencia está en que los países tengan su propio Banco Central o que sea el BCE, el banco central del Euro, el que se encargue. Otros países con moneda propia, como EEUU o Reino Unido, tienen a sus bancos centrales comprando deuda pública hace tiempo, y no tienen problemas con su deuda. Es la única salida que nos queda.

En El Blog Salmón | ¿Qué es la prima de riesgo y cómo se calcula?, Prima de riesgo en Italia 574: ¿default y salida del euro?
Más información | El País, Gurusblog
Imagen | reidrac

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