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Cambio climático

Aunque se lleva hablando de ello desde hace años, parece que en los últimos tiempos se ha incrementado el movimiento político y social (y también la atención mediática) a favor de adoptar medidas que detengan, o palíen al menos, el proceso de degradación medioambiental que se está produciendo debido al calentamiento global. Parece claro que todos los habitantes del planenta nos beneficiaremos con estas medidas. Pero, como pasa casi siempre, algunos se beneficiarán más de la cuenta…

Citigroup ha elaborado un informe en el que recoje cuál será el impacto que la actual tendencia a frenar el cambio climático va a tener sobre las empresas, y quiénes van a ser los más beneficiados en este proceso. ¿Y quiénes están en esta lista?


  • Aseguradoras: el cambio climático, aunque se consiga paliar, va a generar a lo largo de los próximos años un creciente número de desastres naturales – inundaciones, huracanes, etc. Ante estas perspectivas, las aseguradoras incrementarán sus primas. El coste va a riesgo, pero el incremento de ingresos no.
  • Sector del automóvil: las empresas del sector que antes trasladen al mercado una preocupación por el desarrollo de productos menos contaminantes (biocarburantes, etc.) estarán en condiciones de incrementar sus precios. Mientras tanto, los automóviles de “la vieja escuela” contarán cada vez con menor atractivo frente al mercado, sin contar con los potenciales impactos regulatorios.

  • Compañías energéticas: las compañías del sector energético que inviertan y desarrollen tecnologías basada en energía solar, eólica, etc… también se verán beneficiadas por un progresivo aumento de la percepción del público respecto a las bondades de las mismas, además de posiblemente verse comparativamente beneficiadas por incentivos regulatorios.

  • Ingenierías y constructoras: la construcción de edificios que incorporen sistemas eficientes de ahorro de consumo energético también estarán en condiciones de diferenciarse en el mercado, y de cobrar un “plus” por ello.


  • Compañías de aguas: en zonas donde las temporadas de sequía serán cada vez más largas y duras, las compañías que gestionan el agua tendrán entre manos un bien cada vez más escaso y, por lo tanto, con un precio que tenderá a subir.

  • Compañías agrícolas: la utilización de determinados cultivos (como la caña de azúcar, el maiz o el aceite de palma) para la generación de energía (a través de los biocombustibles) hará incrementar su demanda y, en consecuencia, los precios.

Y, por supuesto, toda una maraña de empresas de consultoría y asesoramiento técnico y jurídico que, sin beneficiarse directamente, sí lo harán de las necesidades de las empresas por adaptarse al nuevo entorno competitivo.

Lo que está claro es que en todo hay negocio. Y en el cambio climático (tanto en sus consecuencias como en la necesidad de luchar contra él) también.

Más información | El Mundo, Cinco Días

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