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Megalomaniacos y jubilados

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Recientemente ha dado bastantes vueltas una recopilación de despilfarros varios. Palacios de congresos de autor cada 100km que se utilizan sólo para eventos organizados por la administración, aeropuertos sin prácticamente ningún vuelo, estaciones de ave desiertas y otras cosas que uno no tiene idea alguna sobre su utilidad o propósito, pero que han sido caras de narices. Todo fruto de unas mentes megalomaniacas aderezado con ruinas de película post-apocalíptica.

Mientras tanto tenemos problemas para pagar los servicios sociales básicos. No podemos pagar aquellos servicios sociales que consideramos imprescindibles, ya sean pensiones, sanidad o educación. Está empezando a haber noticias bastante inquietantes por parte de los servicios sanitarios. Todavía no tengo a varios jubilados detrás mía para que les pague su pensión, pero creo que no queda mucho.

Los pocos afortunados que tienen empleo en España e ingresos legales, están siendo exprimidos fiscalmente, es el único modo de que sigamos adelante. En la próxima legislatura el gobierno se enfrenta a una situación difícil en las finanzas públicas que ha de ser resuelta fuertemente incrementando las personas de las que se pueda obtener ingresos porque coticen a la seguridad social y paguen el IRPF.

Pero resolver la situación no requiere exclusivamente el lado de los ingresos. Creo que es necesario darse cuenta de lo que estamos haciendo. Hay que agilizar la administración y deshacerse de todo aquello que sin ser útil no es está costando dinero que no podemos dedicar a los servicios más básicos. Aunque eso suponga frustrar los sueños de muchos de un aeropuerto en cada esquina y una parada de AVE en cada hogar. Porque al paso que vamos, mejor que hubieran prometido un robot en cada hogar, seguramente saldría más barato.

En resumen, para poder pagar a los jubilados tenemos que deshacernos de los megalomaniacos. La gente debe de empezar a valorar a sus políticos por indicaciones menos tangibles que los restos de su proceso constructor y sí por indicadores menos tangibles pero más sólidos para su bienestar que la arquitectura de diseño.

Más información | Vigilia Pretium libertatis
En El Blog Salmón | Cuando éramos ricos; el documental de Salvados sobre el despilfarro generalizado

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