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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) nos trae un interesante Estudio sobre la importancia de la educación y de la formación para mejorar la calidad profesional de los trabajadores. He hablado mucho en estas páginas de la importancia de la educación para ayudar a mejorar la calidad laboral y, viendo las limitaciones que todavía se ven, especialmente en idiomas. Además, viendo el alto nivel de abandono escolar, donde España es líder, las décadas que vienen no pintan muy bien si se continúa en el camino actual. La educación te da menos desempleo y más sueldo, bonita combinación.

Algo de que se habla poco, aunque en estas páginas si lo hacemos, es sobre la importancia de la formación y lo que es muy necesario, la formación continua a lo largo de la vida laboral. En la nueva economía, no se puede esperar que se trabajará en la misma empresa e, incluso, no se puede esperar que se trabaje en el mismo tipo de trabajo, durante la larga vida laboral. Viendo la tabla, incluso los países más avanzados en la formación laboral durante la vida laboral, tampoco se ve que estén tan avanzados con Dinamarca, el que más, demostrando casi dos años de formación a lo largo de la vida laboral de sus trabajadores. A ver si esto puede ser una oportunidad para España de alcanzar el liderazgo con los planes correctos.

Hay una necesidad imperiosa de asegurar que los estudiantes se mantengan en sus estudios mucho más que ahora, no puede ser bueno para España con su liderazgo en abandono escolar, algo que hace tiempo que nos preocupa. Por otra parte, es importante cambiar la forma de ver la entrada en el mundo laboral como el fin de la educación y hay que asumir hasta la médula que la formación continua es la única forma de sobrevivir en la economía moderna.

Entre las recomendaciones del Estudio, nos dicen que los países deben:

  • Mejorar la calidad de los resultados del aprendizaje, poniendo la prima de habilidades orientada al aprendizaje en lugar del enfoque sobre las cualificaciones.
  • Implicar estrechamente a las empresas y a los sindicatos en el diseño y la prestación de programas de educación y formación.
  • Animar a los adultos para que inviertan en formación continua, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Se podría considerar un impuesto sobre las empresas para aumentar su contribución a la formación del personal que se dirige a determinados sectores o regiones.
  • Facilitar la movilidad interna y fuera de trabajadores calificados.
  • Calibrar los sistemas fiscales y de prestaciones para hacer que trabajar sea rentable.
  • Ayudar a los empleadores a hacer un uso más eficaz de las habilidades de sus trabajadores.
  • Ayudar a las economías locales a ascender en la cadena de valor agregado, fomentar el espíritu empresarial y estimular la creación de más empleos de alta cualificación.

Algunas de estas ideas son interesantes pero me da la impresión que llevan demasiado estatización y burocratización que será su beso de la muerte. Bien ejecutados, programas de formación traen consigo muchos impactos, a nivel profesional, a nivel social y a nivel personal y hay mucho que los trabajadores mismos pueden hacer.

Por lo que he visto, por lo menos en los casos de las Pymes, en España los programas de formación son los que se venden en base a que los costos se recuperan, de alguna administración, sin pensar en el beneficio para la empresa ni para el trabajador. Así se puede decir que hay programas de formación, sin costo alguno y con un mínimo de interés por parte del empresario. Asi nos va…

En El Blog Salmón | El sistema educativo español hace aguas, España alta en la lista de graduados en informática, pero… y La educación y la formación son esenciales para incentivar los emprendedores

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