Es increíble lo rápido que puede deteriorarse la situación de una empresa que domina el sector. Estamos hablando del caso de Nokia, que debido al hundimiento de su cuota de mercado en el campo de los teléfonos inteligentes ha decidido aliarse con Microsoft para el sistema operativo que llevan sus teléfonos móviles.
Por tanto a partir de abril dentro de Nokia habrá dos divisiones: teléfonos móviles, donde mantienen una buena cuota de mercado aunque acosados por los competidores de bajo coste, y teléfonos móviles inteligentes, donde en un año han pasado de tener una cuota de mercado de más del 50% a sólo el 27%.
La alianza es el signo de un fracaso. El fracaso de no lograr sacar un sistema operativo competitivo respecto a lo que están mostrando tanto Apple, Google y Microsoft. Hasta HP tiene un buen sistema operativo para móviles después de la compra de Palm. Pero Nokia no ha logrado copiar la experiencia de usuario con Symbian, y aunque parecía que apostaba por MeeGo, el sistema todavía no está maduro.
Editores 0
Comunidad 6