Como sabemos, la operación de venta de Opel, el negocio europeo del fabricante de automóviles estadounidense, General Motors, se ha suspendido, después de muchos esfuerzos por parte del candidato a compra, la canadiense, Magna International, acompañada de varios socios.
Magna dedicó mucho tiempo negociando con varios gobiernos y sindicatos en distintos países y, al final, se enfrentaron gobiernos y sindicatos de distintos países para mantener el máximo de puestos de trabajo y plantas abiertas de los suyos. Una carrera de países protegiendo sus intereses.
Con las ayudas multimillonarias del gobierno alemán a la operación de Magna, los grandes perdedores eran las plantas y los trabajadores británicos y los españoles.
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