Las redes bancarias a debate

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El debate fue largo e intenso en su momento, justo antes del crack de la ¿Nueva? Economía. Que si las redes de sucursales bancarias estaban acabadas, que si internet, el teléfono móvil o el zapatáfono iban a acabar con ellas, que si no son rentables, etc….Es más, el debate intelectual se trasladó al plano real, a los propias entidades financieras, y a los consultores que les asesoraban/justificaban. Y así, un buen número de ellas, a veces con la excusa de una fusión (Santander-Central Hispano), bien a pelo (Banesto) redujeron con decisión el número de sucursales. Otras sencillamente congelaron el crecimiento (BBVA). En el otro polo se situaban entidades como las Cajas de Ahorros, la Banca mediana, las Rurales, que se lanzaron a una expansión geográfica fortísima. Hoy por hoy la red bancaria española es una de las más densas a nivel mundial. Y con el paso del tiempo, aquellos que denostaron las oficinas físicas volvieron a recuperar planes de apertura, ante la evidencia de que perdian cuota en negocio así como que su margen típico se resentía. O mejor dicho, habían vuelto a recuperar. Ahora probablemente esta un poco en entredicho.

Teniendo en cuenta el momento del ciclo en el que nos movemos, las numerosas dudas que asaltan a las entidades, y el plazo que tarda en rentabilizarse una sucursal ( se habla de cerca de 3 años mínimo), estoy seguro que muchos comienzan a creer que las oficinas se van a convertir en un lastre. Sus costes fijos, frente a un recorte sustancial de ingresos previstos, el tener que incorporar constantemente gente nueva, etc…asustan a más de un gestor. Aunque quizás deberían ir más allá, acordándose de algo que en estos momentos es fundamental.

La liquidez. Hoy por hoy las Entidades financieras tienen miedo a prestarse entre ellas el dinero. Se ajustan a corto los plazos y se encarecen los tipos interbancarios. Para muchas, acudir al interbancario se vuelve doloroso. Y quizás conviene recordar que no todas son iguales. Aquellas que tienen una red comercial amplia y extensa,con multitud de sucursales que todos los días captan dinero fresco del particular, no sufrirán estas tensiones. Y si no captan el dinero fresco, es posible que tengan un amplio stock en fondos, acciones, etc, de clientes que puedan volver líquidos (velando más por su propio interés que por el del cliente). Aquellos Bancos o Cajas que no cuentan con dicha maquina de captar dinero tendrán una posición más debilidada (de ahí por ejemplo la retirada de la Hipoteca + 0,18 de Bankinter). Hay que recordar, que gran parte del fracaso de Northern Rock es tener una estructura de balance en la que el peso de los depósitos de los clientes era muy escaso frente a la financiación mayorista. Era casí más una financiera que un Banco.

Eso no quita para que, en las buenas y en las malas épocas, el dimensionamiento físico de las entidades debe estar en permanente adaptación, geográfica (dónde coloco las oficinas) y sectorial ( a que negocio dedico las oficinas), barajando distintas alternativas. En el fondo se trataría de un debate similar al qué hacer con la publicidad en tiempos de crisis. Debilitar tus armas de venta en estos momentos no es la mejor opción.

Dibujo por Finsec

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