En el 2007 escribí un post titulado Por favor, no uses mi producto en público. Giraba acerca de los esfuerzos de los departamentos de Marketing de las grandes marcas respecto a posicionamientos no deseados, debido a la vinculación de sus productos con determinados grupos sociales, personas, etc…
El tema guarda relación a su vez con el product placement, esa técnica de marketing consistente en colocar el producto en determinados lugares, en darle visibilidad, en asociarlo más o o menos sutilmente con determinadas situaciones. Entre los ejemplos más antiguos que se me ocurren están las películas de James Bond y determinados artículos de lujo.
Lógicamente esta “colocación” del producto tiene un precio. Pero si lo hilamos con el arranque de este post es posible que justo deseemos lo contrario, que nuestro producto, nuestra marca no figuren asociados a un evento, a un programa, a una determinada imagen. Y si para ello hemos de pagar, pues se paga. Es el product placement inverso, el pagar para no figurar.
Ahí tenemos el caso de Abercrombie & Fitch, que acaba de comunicar que ha llegado a un acuerdo con un famosete de telerrealidad para que deje de usar sus prendas. La nota de prensa parece un poema:
Estamos profundamente seguro de que la asociación que se está haciendo de Mr. Sorrentino con nuestra marca podría dañar profundamente a nuestra marca. Entendemos que el show está hecho con fines lúdicos pero creemos que esta asociación es totalmente contraria a la aspiración natural de nuestra marca y puede angustiar a muchos de nuestros fans. Por ello, hemos ofrecido una sustanciosa cantidad a Michael ‘The Situation’ Sorrentino y los productores del MTV’s Jersey para que lleven otra marca. Además, hemos extendido esta oferta a los otros miembros del reparto y estamos esperando urgentemente una contestación.
Viendo al caballero no me extraña la reacción de los del alce. Claro que, ante el hecho consumado, se me ocurren dos estrategias venideras:
Vía | Mensencia
En El Blog Salmón | General Motors, transformando sueños en beneficios, Starbucks, el colmo del product placement