
El gobierno británico acaba de anunciar las medidas que enviarán a su parlamento para reformar sus bancos y para cambiar de forma radical cómo se estructuran y cómo funcionan. Las medidas se basan en gran parte en las recomendaciones del Independent Commission on Banking (ICB), una comisión de investigación esblecida para proponer formas de estructurar a los bancos y para que el sistema financiero del futuro sea sostenible.
La base principal de las recomendaciones de la ICB son que los bancos deben mantener separados las actividades tradicionales de la banca, la de tomar depósitos y dar préstamos, y la parte de la banca de inversión y las operaciones financieras exóticas, actividades que deben operar de forma completamente separada de las actividades tradicionales. Su conclusión no llegó a la separación total de los bancos pero si a la creación de dos actividades completamente separadas y delimitadas.
La ICB se creó el 16 de junio del 2010, presidido por Sir John Vickers, y con un mandato que consistía en considerar las reformas estructurales y no-estructurales relacionadas al sector bancario británico para fomentar la estabilidad financiera y la competitividad y para hacer recomendaciones al gobierno británico sobre el camino a tomar.
Estando como están los bancos hoy en día y llevándonos a donde nos han llevado en los últimos años, es muy importante que se haga un labor de análisis y que los gobiernos y los reguladores lleguen a conclusiones moderadas sobre qué sistema financiero más nos conviene y qué tipo de bancos más nos convienen para un futuro económico sostenible. En este contexto, me parece útil analizar las propuestas del gobierno británico para sus bancos.
El objetivo principal de la ICB es que se establezcan entidades financieras sólidas y sostenibles que no tengan que acudir a las arcas del Estado cuando tengan dificultades. Para cumplir esto, se necesita:
Concluyeron que era necesario separar las actividades de banca minorista y la banca mayorista o banca de inversión, aunque se decantaron en recomendar la delimitación de estas actividades y no la separación completa. Las ventajas que detallan para no recomendar la separación total de las distintas actividades de la banca incluyen:
La separación de las actividades entre la banca tradicional, la minorista, y la banca mayorista o banca de inversión, aportaría tres ventajas principales:
El banco minorista, trae sus ventajas, incluyendo las siguientes:
Esta separación de tipos de actividades viene acompañado con la necesaria prohibición de algunas actividades financieras a los bancos minoristas, incluyendo las siguientes:
En las recomendaciones también se lanzan propuestas de los mejores niveles de capital. La ICB analizó las necesidades de capital en el contexto de que las entidades financieras puedan soportar golpes a sus cuentas y que las pérdidas resultantes no les impacten tanto que tengan que acudir a las arcas estatales para su supervivencia. Dentro de eso, ofrece las siguientes recomendaciones:
Teniendo en cuenta la complejidad de los cambios, se entiende que una introducción ordenada y con suficiente tiempo sea lo más aconsejable.
No todos podrían razonablemente ser implantadospara el año 2015, incluso con la legislación aprobada el año que viene.
La fecha límite para la aplicación de las normas acordadas internacionalmente de Basilea III de capital es el comienzo de 2019. Como consecuencia, la ICB recomienda que la fecha cuando las recomendaciones podrían estar introducidas se puede ajustar a esa fecha y recomienda que la conclusión de este proyecto puede estar efectivo a comienzos del 2019.
En los próximos días publicaré mis propuestas sobre el banco del futuro que yo quiero ver.
Vía | BBC News (en inglés)
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