
Nada como un titular catastrofista para obtener visitas, pensarán algunos de los lectores. Antes de juzgarme permítanme razonar el titular, luego pueden quejarse en los comentarios. Este titular viene a cuenta de una noticia aparecida en el diario Expansión, en la que recogen la noticia de que cada vez menos jóvenes estudian el bachillerato. Para los despistados el Bachillerato actualmente son los dos años previos a la educación universitaria y posteriores a la Educación Secundaria Obligatoria, la famosa ESO que tan famosa ha hecho a una generación.
Empecemos por los precedentes y la situación actual. Los objetivos educativos de Lisboa pretendían que el 85% de los jóvenes entre 20 y 24 años debían de haber obtenido el Bachillerato LOGSE o un módulo de Formación Profesional de Grado Medio. En la práctica el objetivo supone que los jóvenes deberían de haber estudiado un segundo título un par de años más después de los estudios obligatorios. En cambio parece que sólo el 61,1% de los jóvenes parecen tener haber tenido interés en continuar sus estudios.
Se ha hablado mucho de la titulitis española, esa manía patria según la cual todos los jóvenes españoles están obsesionados con obtener títulos universitarios y no quieren hacer trabajos manuales. Aquellos que afirman eso suelen afirmar que en Europa no todo el mundo va a la universidad, completamente de acuerdo. Pero desde hace unos años en España el porcentaje de jóvenes titulados es inferior al de la OCDE. Precisamente por donde suele fallar la estructura es por el tema de las FP, aunque es otra historia que deberá de ser contada en otra ocasión.
Una de las razones por las que la gente no estudia es por la poca diferencia que hay entre los sueldos de los titulados y los no titulados. Estudiar o no es una decisión que está influida por los estímulos económicos, entre otras influencias. No se trata sólo de una decisión altruista que se hace por incrementar los conocimientos, por mucho que les pese a los más idealistas. Aparte había una gran demanda de trabajo no cualificado, bajo esas circunstancias ¿quién quiere estudiar? ¿Tiene sentido quedarse en casa memorizando apuntes cuando los amigos están sentados en una terraza a la que han ido en su coche nuevo tras su jornada de trabajo sin que luego vaya a haber una recompensa por el esfuerzo?
Lo que más me ha llamado la atención de esta noticia es uno de los comentarios que dice:
“Mejor, menos competencia para mis hijos.”
Dice el refrán “en el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Si hay pocos ingenieros mejor para mi hijo que hizo ingeniería industrial, las empresas se lo rifarán y ganará mucho por eso de la oferta y demanda. Razonamiento económico incluido. Parece estupendo para los titulados, ¿verdad?
No del todo, aunque no soy un experto en gestión del conocimiento, el conocimiento no funciona sólo de este modo. La formación tiene externalidades positivas. Nuestro conocimiento se incrementa si las personas con las que tratamos también tienen conocimientos. Un buen ejemplo es Detroit. Aunque hoy en día ha entrado en cierta decadencia, durante mucho tiempo fue el mejor lugar para establecer una fábrica de automóviles. Los tres grandes fabricantes americanos (General Motors, Ford y Chrysler) están situados prácticamente en la misma ciudad. Una ciudad llena de personal cualificado para diseñar, fabricar y comercializar vehículos. Algo que no encontraremos en San Guijuelo de la Bartola, dónde sólo hay una fábrica que se dedica a hacer conservar de espárragos con un solo ingeniero industrial en plantilla. En caso de montar una fábrica para ensamblar coches que dará empleo a decenas de ingenieros y centenares de obreros ¿dónde lo haríamos, en Detroit o en San Guijuelo?
¿Cambiará con la crisis? ¿Tendrán que trabajar los jóvenes para ayudar a su familia o ante una situación de escasez de empleo se centrarán en preparase para ser los más capacitados en el proceso de selección de personal?
Imagen | fictures
Comentarios
Nunca puse en duda tu titular, se viene viendo desde ya hace tiempo que es una realidad.
Pasa algo parecido con la inmigración. La opinión general es que "nos quitan el trabajo". Como si la cantidad de trabajo en un país fuese algo fijo que tuviésemos que repartirnos. Dicen, a menos inmigrantes mas trabajo para españoles. Como el padre del comentario dice a menos estudiantes mas trabajo para mi hijos estudiantes.
Será que falta espíritu emprendedor. Probablemente lo que ese padre realmente quiso decir no fue "Mejor, menos competencia para mis hijos". Lo que realmente quiso decir fue "Mejor, menos competencia para mis hijos en las oposiciones del grupo A". Y en eso hay que darle la razón.
Y otro de los problemas es la calidad. Cada vez es menor el número de estudiantes con un nivel elevado y cada vez se rebaja más el listón educativo. Y si hablamos de la rama de ciencias es abismal la diferencia que hay entre los estudiantes de hace 15 años y los de ahora. La capacidad de sacrificio en los estudiantes de las nuevas generaciones se está quedando por los suelos
Quizás tendriamos que plantearnos, que el problema no esta en el estudiante, si no en el estudio. Es decir que tenemos un sistema educativo del sigo XIX. Por cierto , ayer mi hija (tiene 11 años) tuvo un examen sobre los Austrias. Como ejercicio mental es interesante (un sudoku también vale) como conocimiento , una patochada, que no llegará a lunes. En fin… no se la solución, pero veo el problema.
Puede que la crisis ayude a estabilizar la situación. Existía titulitis porque "la creencia popular" decía que con un título universitario debajo del brazo ganarías más dinero. La realidad ha probado que esto no es cierto y, lógicamente, mucha gente ha optado por otras vías para su futuro. Puede que en un futuro cercano la gente en España vaya a la universidad a aprender. Claro, que para llegar a esto es necesario replantearse la Educación.
"La capacidad de sacrificio en los estudiantes de las nuevas generaciones se está quedando por los suelos.
He llegado tarde y ya se han dicho muchas de las cosas que pienso. Especialmente la frase de murciegalo es muy correcta. Aunque yo iría más lejos, estudiantes y no estudiantes.
A mi me gustaria reflexionar, con calma, y me lo pongo como trabajao futuro, acerca de varios puntos: 1. ¿Debe estar la universidad al servicio del mundo empresarial? ¿Dónde queda nción formadora de las empresas? 2. ¿Debe ser la universidad un lugar que garantice un trabajo?, ¿Y una mejor remuneración? 3. ¿Dónde queda el rol de la Universidad como formadora de elites intelectuales?…
Creo que se me ve el plumero.
IC, hace pocos días tuve una conversación muy interesante al respecto: «La tarea de la universidad: ¿ofrecer lo que la sociedad demanda o lo que necesita?»
Mi opinión es que se deben formar profesionales que las empresas estén dispuestos a emplear, pero cuyo perfil los haga idóneos no solo para dichas empresas, sino para la sociedad en su conjunto.
Otro tema fundamental es aumentar la motivación del alumnado y la reputación de la universidad como institución.
Como estudiante universitario me gustaría tratar dos puntos:
¿Debe la universidad estar al servicio de los estudiantes? Realmente creo que no; debería estar al servicio de la comunidad, la educación y a formar en la medida de lo posible, a las élites intelectuales. Lo que realmente debería estar al servicio de las empresas son los programas de post-grado y cursos de formación contínua. En mi caso, yo estudio una licenciatura para obtener un conocimiento polivalente de varias áreas, pero cuando termine la licenciatura, estudiaré algún máster cuya especialidad sea específica y a ser posible demandada por las empresas.
Con respecto al problema del paro y la educación es sencillo. La demanda de trabajo en España pide empleos de baja cualificación, y eso es lo que hace que en muchos casos gente que no tiene ni la ESO tenga un mejor sueldo de camarero o de "chapuzas" frente a un titulado universitario. La semana pasada hubo una feria de empleo en mi universidad, y los sueldos que ofrecían las empresas para nuestra titulación eran realmente bajos y con unas condiciones laborales de pena (a cualquiera se les quita las ganas de estudiar ). Y la verdad es que elegí una titulación algo demandada (ADE), no me quiero imaginar si hubiese estudiado economía que es lo que realmente me gusta.