Sigue a El Blog Salmón

jovenes.jpg

El otro día, Aurelio nos dijo no gracias a los salarios de 400 euros y que no es la mejor forma de acabar con el paro y estoy muy de acuerdo. Como he dicho en más de una ocasión en estas páginas, con tantos trabajadores mileuristas en España, el problema del paro no es precisamente por los altos sueldos.

Que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Confederación Española de la pequeña y mediana empresa (CEPYME) estén encantados con las propuestas de nuestros políticos para permitir el despido más libre y la permisibilidad de ofrecer menores sueldos y de bajar sueldos, no quiere decir que es el camino para resolver los problemas de los trabajadores y de los desempleados.

Un problema del algo costo laboral está en los altos impuestos que los empresarios tienen que pagar a los gobiernos, llámalo seguridad social y otros, y la mejor forma de reducir el coste laboral es empezar eliminando estos cargos, como algunos hemos argumentado muchas veces. Será mucho esperar que los empresarios pasen estos ahorros a los trabajadores, en mayor sueldo, pero por lo menos las reducciones de los costes laborales no deben pasar por situar los sueldos más bajo.

El problema principal del sistema laboral es la falta de productividad y los culpables principales de esta situación son precisamente los miembros de estas organizaciones, los empresarios. Las formas de trabajar, las largas horas, las estructuras rígidas, la falta de inversión, la falta de formación relevante, y un largo etc., hace que las empresas producen poco y mal.

Es verdad que los trabajadores tienen que hacer también, en su formación relevante, en su profesionalidad y en su empeño pero, con lo que les pagan y con las estructuras y las condiciones que tienen que lidiar, que lleguen al lugar de trabajo por la mañana ya es algo.

Todo esto dicho, también es necesario abrir el mercado laboral a uno de los grupos más castigados por este mercado, los jóvenes que, como hemos comentado ayer, gran número no tienen ni oportunidad para entrar.

Para facilitar esta entrada y para darles la posibilidad de obtener algo de experiencia, hay que abrir formas alternativas y creativas para que se inicien en el mercado laboral. Prefiero la forma que detallé en mi reciente propuesta pero también debemos estar abiertos a distintas fórmulas laborales para los jóvenes, incluyendo la posibilidad de menores sueldos para trabajar menos horas y de forma más flexible.

Hace más de seis años, cuando todavía estábamos en boom económico, hablé de este tema y las ventajas de abrir la puerta al trabajo, incluso con sueldos más bajos. Las ventajas resumidas todavía son válidas:

Primero, conseguirá que estos jóvenes adquieran experiencias de trabajos, de sectores y de empresas, donde antes no tenían nada y, en esos momentos de sus carreras, cualquier experiencia es buena.

Segundo, conseguirá que los jóvenes entren en el mercado de trabajo y aprendan sus disciplinas, sus normas, sus formas de actuar con otros trabajadores, sus formas de colaborar. Disciplinas que les vendrán bien para su futuro laboral.

Tercero, les dará la confianza de que pueden hacerlo y que tienen hueco en el mercado de trabajo, comparado con ahora que, como no han entrado en este mercado, logicamente sufren muchas dudas.

Los jóvenes necesitan la experiencia de levantarse todos los días y de aprender lo que es un lugar de trabajo. El futuro económico del país lo exige y hay que permitir fórmulas flexibles para facilitarlo.

En El Blog Salmón | ¿Salarios de 400 euros para acabar con el paro? No, gracias y El desempleo juvenil español sigue en aumento

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

30 comentarios