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Fondos de inversión flexibles: una opción interesante para tu dinero

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Rentabilizar los ahorros con cierto control sobre el riesgo es cada día más complejo en unos mercados financieros donde la renta fija presenta rentabilidades tan bajas. El equilibrio de las inversiones frente a su beneficio esperado está siempre condicionado por los riesgos que estemos dispuestos a asumir con nuestra inversión.

La inversión en mercados financieros no debe seguir un patrón definido a lo largo del tiempo. El entorno económico va cambiando, surgen distintas condiciones y dicha transformación implica aprender de lo nuevo. Nuestras inversiones deben irse adaptando a dichos cambios. Hace bastantes años, cuando los tipos de interés eran muy elevados, la inversión en productos de renta fija era bastante atractiva. Ahora mismo, por ejemplo, las inversiones en obligaciones o deuda pública, pueden ofrecer mayor aliciente que otro tipo de productos.

La diversificación de inversiones, clave para nuestra rentabilidad

La prudencia y los criterios de inversión indican en todo caso, que el mejor equilibrio entre rentabilidad y riesgo lo tenemos en la diversificación de inversiones. La diversificación se obtiene realizando una combinación de productos de inversión de diferentes perfiles con diferentes grados de rentabilidad y riesgo que nos dan un beneficio global en suma a lo largo del tiempo.

Esta diversificación va a dotar nuestra cartera de inversiones de una flexibilidad importante. Tener inversiones en diferentes productos, nos permite a la vez deshacer posición en un producto para pasarnos a otro, de tal manera que vayamos adaptando nuestra inversión a la mejor coyuntura temporal que tengamos.

Cómo diversificar nuestras inversiones

Una ejemplo práctico de esta diversificación de nuestra cartera de inversión la podemos hacer personalmente si combinamos obligaciones y acciones en nuestra cartera.

Por ejemplo, dentro de las inversiones de perfil muy bajo en riesgo, nos encontramos con las obligaciones. Las obligaciones son productos de renta fija que nos van a liquidar un interés periódico en función de la duración de dicha obligación. Por ejemplo, una obligación de 6.000 euros al 3% anual liquidable trimestralmente, nos reportará 45 euros brutos cada trimestre en intereses.

En el caso de las acciones cotizadas por ejemplo, nos encontramos con la toma de participación directa de una empresa por la compra de dichas acciones y es el producto con excelencia más extendido dentro de inversores con un perfiles con bastante tolerancia al riesgo.

Las acciones nos pueden dar rentabilidades por dos vías:

  • La primera, por el reparto teórico de dividendos que esa empresa haga

  • La segunda, por la revalorización teórica de la venta de dichas acciones.

En ambos casos, ni el cobro de dividendos está asegurado, ni la rentabilidad teórica de venta tampoco, puesto que la cotización de la acción y, por tanto, su valor en el mercado, presenta fuertes oscilaciones. Nosotros por nuestro lado, podemos tener en cada momento, una parte de nuestras inversiones en renta fija y otra parte en renta variable.

No obstante, optimizar nuestras inversiones hasta este punto, requiere una dedicación y anticipación importante a los movimientos económicos y nos podemos encontrar, en algunos casos, que el coste de oportunidad y tiempo dedicado sea excesivo para los objetivos marcados de rentabilidad.

Los fondos de inversión flexibles, la solución para nuestras inversiones

Los inversores tenemos a nuestro alcance los fondos de inversión flexibles, como los que pone a nuestra disposición Deutsche Bank, que son fondos de inversión con una combinación equilibrada entre riesgo y rentabilidad. Un fondo flexible tiene una combinación de productos de renta fija y renta variable que lo hace bastante sólido a las oscilaciones de los mercados financieros.

Entender esto es muy sencillo si pensamos en un partido de fútbol. Si todo nuestro equipo está formado por goleadores, no podremos parar los ataques del mismo contrario, y si todo nuestro equipo está formado por defensas, quizá no nos marquen ningún gol, pero es complicado que ganemos el partido.

Con nuestro dinero, pasa lo mismo, es preferible tener una combinación que ataque y defienda bien para obtener las mejores garantías de éxito.

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