
“Si se toma la semilla del árbol más grande de la selva y se mete en un tiesto, el árbol que nacerá será enano, pues no puede crecer igual que en la selva porque el espacio es limitado. Pero, no es una mala semilla”. De esta forma tan ingeniosa, Muhammad Yunus, nacido en Bangladesh en 1940, creador de los microcréditos y fundador del banco de los pobres, ha descrito recientemente en la conferencia sobre Capitalismo Inteligente, organizada por la escuela de negocios ESIC, PricewaterhouseCoopers y Cinco Días, la injusticia social que amputa las posibilidades de miles de millones de seres humanos sobre este planeta.
Yunus es de esas personas que piensa que mejor que dar peces, es enseñar a pescar. Y lo demuestra con los más de 2.000 millones de euros en préstamos a 3,5 millones de pobres que ha concedido en los últimos 20 años. Como dato curioso y que demuestra la efectividad del sistema, se puede decir que el 67% de los depósitos que sostienen la actividad del banco son de los prestatarios que un día recibieron un microcrédito para, por poner un ejemplo, comprar gallinas y vender sus huevos.
Su mercado objetivo es un mercado desierto de competidores: 1.200 millones de personas en el mundo a los que se les puede prestar dos dólares al día. Y su convicción es la de que todos los seres humanos llevan un empresario dentro. Es más, resulta mucho más fácil desarrollar la “vena empresarial” cuando no se tiene absolutamente nada, que cuando se vive con una nómina de mil euros al mes.
Así, el banquero de los pobres está convencido de que para el Banco Grameen (el Banco del Pueblo), el cliente más atractivo es aquel que no tiene nada. Por ello, el 96% de sus préstamos va dirigido a mujeres de entornos rurales. Según palabras del propio Yunus, “el dinero es más rentable en manos de ellas que de un hombre. Nunca han tocado dinero, son analfabetas, pero quieren que su futuro y el de sus hijos cambie y que éstos vayan al colegio”.
Y me pregunto yo, si este tipo de iniciativas no deberían ser siempre iniciativas gubernamentales. Me lo pregunto porque hace unas horas, he visto en la televisión uno de esos anuncios sobre el Tesoro Público donde el estado nos pide dinero como una forma más de financiación.
Vía | Cinco Días
Comentarios
Hola: Ojala existieran mas ideas como esas, yo tambien creo que el ser humano es capas de muchas cosas, buenas y malas, si uno les da la oportunidad.
pues por lo que parece funciona mejor la iniciativa privada que la publica entre otras cossas porque la publica depende de sus señorias politicas y estos deben de dar muchas explicaciones y hacer ( o mas bien siempre prometer ) cosas cortoplazistas pero nunca con una estrategia a largo plazo. que nazcan mil Yunus.
feo
Señor.
Muhammad Yunus
Me gustaria comunicarme con usted,ya que me impresiono muchísimo la noticia acerca del banquero de los pobres.jamas me imajiné que existiera alguién que se preocupara por ayudar ala gente pobre. Soy una persona que ha querido surgir en la vida, pero por mi condición econommica no he podido, toda mi vida he soñado con tener mi propio negocio para poderles brindar un mejor bienestar a mis padres, pero nunca he podido encontrar ayuda por medio de los bancos. Señor BANQUERO seria un privilegio para mí, poder comunicarme con usted. Muchas gracias, y que el Dios todo poderoso lo siga bendiciendo grandemente Att: Laudy rey navarrro Bucaramanga (colombía)