¿Cómo convencerías a Alemania para que acepte la creación de Eurobonos?
!- Categoría: Deuda Pública
Los eurobonos, que tan bien nos vendrían para poder financiarnos con unos menores intereses, no quiere aplicarlos alemania porque tendría que pagar más por colocar su deuda ¿cómo la convencemos?
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Es sintomático que nadie responda. ¿No creen?. Y es que resulta del todo imposible conseguir tal cosa. Yo, Herr Garzmann – que por algo me llamo Herr Garzmann – lo sé bien, que he aprendido alemán para leer algunas verdades, harto de leer falacias e la vieja lengua de Cervantes.
Bueno, realmente hay una posibilidad. Quimérica. Pero posibilidad. Dice la tradición spinoziana – de Baruj Spinoza – o realismo político, haciéndose eco de un saber ya atesorado por mis queridísimos griegos, reverberado por Maquiavelo y que ya hizo muchos destrozos gracias a Hegel y otros gilipollas … , que la justicia sólo es posible entre iguales, y que apelar al Derecho carece de sentido práctico en la desigualdad. La desigualdad desemboca en fuerza, y la igualdad en equilibrio. Los españoles ven la Justicia más como poder, que como equilibrio, y por ello la alusión al sabio holandés de raíces hispanas no es baladí y viene perfecta al caso. La diferencia de fuerzas siempre se salda igual: el débil ha de someterse al fuerte. ¿Les suena la película españolitos?, pues a aplicarse el cuento. Ustedes, pecheros, parados, autónomos burrocrática y tributaria, legal y reglamentariamente represaliados lo saben bien y es que viven en un país sin justicia y sin Justicia, sin Derecho y sin derecho, sin Gobierno y sin gobierno, sin Democracia y sin democracia y por tanto les toca joderse y someterse a los amos del tinglado, amos que siempre serán los mismos, y si cambian serán a los sumo los hijos, nietos o nepotes de los amos. En fin, esto ya lo saben en su realidad doméstica, pues la internacional no se rige por normas distintas.
Pues bien. Recobrada la igualdad tal vez sean posibles esos eurobonos. Es decir, los eurobonos serán política y financieramente ante los “alemanes” cuando ya no los necesiten en el Sur. ¿A qué igualdad me refiero? Pues a un presupuesto equilibrado, a una banca no fatalmente quebrada, a una casta política, sindical y funcionarial sostenible, a un sistema educativo, judicial y de servicios públicos eficiente, a una prensa no sectaria, a un civismo y principios culturales basados en la ética económica, laboral y política. A una cultura de la honradez. Etc. etc. El día que tengan todo eso en España, además de una balanza comercial y financiera saneada; ergo una prima de riesgo normalita, una Constitución presentable, una casta política decente … entonces serán los alemanes los que les ofrecerán a emitir eurobonos, más que nada porque ya no serán necesarios para las castas políticas corruptas y los estados insostenibles del sur de Europa. Hasta entonces resulta quimérico. Claro que como digo yo en las cantinas, mientras arreglo las Españas, si queremos ser como Alemania deberíamos empezar por el principio. Y disculpándome por el exceso de antemano, y no queriendo con ello recomendar ni la eugenesia ni el genocidio, ni mucho menos ofender Rabinos … pero … pero dado que España es un país de ladrones, deberíamos comenzar por los campos de concentración. Más que nada por razones de espacio en los recursos penitenciarios disponibles; todos los chorizos de la banca y de los partidos, del empresariado, sindicatos y demás no caben en las cárceles, y esto es algo que todos sabemos, incluso los que mirarán el dedo en vez de la luna y me tacharán de nazi y demás lindezas. Pero Señores, yo llamo al pan, pan y al chorizo, chorizo. Y aquí tienen otro uso al que pueden destinar los solares de las cajillas: a hacer campos de concentración. Y puede elegir entre esos campos de concentración para chorizos, o para mendigos. Es evidente que los chorizos preferirán hacerlos para mendigos, y los mendigos para chorizos. Lo curioso es que la “Democracia” española disponga de tal incomprensible medida y que pese haber ya muchos más mendigos que chorizos, nadie hable de esta “solución final”, por así decirlo. En fin, bravatas … ¿hasta cuándo señores políticos? ¿verá España su 30 de enero de 1933?. Seguramente.
Pues eso. Los “alemanes” – como nos llaman Ustedes – sabemos que esos eurobonos servirían para perpetuar, blanquear, inmunizar, enriquecer … a varias generaciones de ladrones – disfrazados de diversas profesiones – . Así los eurobonos contribuirían más a la perpetuación de los problemas políticos que a las soluciones económicas, y si no quieren entenderlo es que deben ser políticos, banqueros o directamente tontos del bote. Por tanto, lo primero y fundamental para caminar hacia los Eurobonos es una especie de 2 de mayo – de 1808 –, vagones de ganado y un proceso revolucionario, digamos de “salud pública” para cepillarse a los “afrancesados”.
La única forma de convencer a los “alemanes” para emitir eurobonos es no necesitando emitirlos. Por eso “Alemania” funciona.
Por último, ¿no les parece curioso como la sarta de inútiles que han arruinado a sus respectivos países para varias generaciones quieran dictar la política económica de los países que no han arruinado a nadie?. A caso creen que los españoles votan al Bundeskanzler, o el Bundestag o el Bundesrat?. Así, retóricamente, se ilustra como los políticos afrancesados españoles comienzan a parecerse peligrosamente a los contables del Tesoro griego. Gracias. -
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Lo creo imposible. Te copio un trozo de mi último post “¿Por qué ha quebrado España?”
A medio plazo, dada la coyuntura internacional, y dadas las medidas que se están tomando, volveremos a necesitar la ayuda de Europa ¿Podemos esperar alguna “wunderwaffe” (arma mágica), para salir de la crisis? Hay muchas propuestas: eurobonos, bonos proyecto, unión bancaria, pero no esperemos demasiado, los acontecimientos suelen ir más rápido que la velocidad a la que se pueden implementar estas medidas.
Los bonos proyecto van en la línea que yo he comentado de potenciar la inversión pública. Sería con más deuda, claro está. Son un instrumento financiero para acceder a préstamos en condiciones favorables. Lo más positivo de ellos es que están aprobados, pero su capacidad, de momento, no es suficiente para que signifiquen un cambio sustancial. Además, no hay un plan de inversión coherente, al menos en España, y según la UE tampoco en el resto de países intervenidos.
Los eurobonos si tienen ese potencial para ser una palanca importante. Se trata de unos bonos respaldados por todos los países, es decir, una mutualización de la deuda. Los países que se pueden financiar bien en el mercado plantean que antes de su creación tiene que haber una cesión de soberanía, una unión fiscal. Algo que expresan con el siguiente chascarrillo “no le dejas a alguien la tarjeta de crédito, si no puedes controlar lo que puede gastar”. Otros expresan su escepticismo en cuanto a que se pueda resolver un problema de deuda con más deuda.
Ambos argumentos son falaces. No se trata de “más deuda”, sino de bajos tipos de interés para permitir el desapalancamiento. Y no es necesario controlar el gasto de los gobiernos, puesto que solo se mutualiza una parte que se considera segura, normalmente hasta el 60% del PIB. Además este tramo sería “senior”, respecto al resto de la deuda, es decir, tendría prioridad de pago. Con esas características sería un activo muy seguro, que podría alcanzar un rendimiento (interés) muy bajo.
En realidad no ayudaría tanto al gasto de los estados como se pretende, puesto que el exceso sobre ese 60% se financiaría a un tipo de interés mayor que el actual, pongamos un 10%. Sería el activo sobre el que el BCE ejercería su política monetaria, y su efecto sería el de limitar las fugas de capital y cortar el círculo vicioso entre bancos y estados, insolventes prestándose mutuamente. Con este activo, el rescate de Chipre, no habría sido necesario, ya que los bancos de este país habrían tenido eurobonos, en lugar de bonos griegos.
Por último, un activo seguro europeo, donde se pueda “aparcar” una cantidad considerable de capital, nos protegería hasta cierto punto de las turbulencias internacionales. Podría convertirse en un “safe haven”, un refugio.