Ayer viernes se estrenó en España la película “El Código da Vinci” de Ron Howard, protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tautou y basada en el hiperéxito editorial de Dan Brown. Será, no cabe duda, un éxito también en taquilla. Y eso, a pesar de que las críticas están siendo demoledoras con el film.
Pero la película tendrá éxito gracias, por un lado, a la abrumadora campaña de marketing con la que se ha lanzado, y que en realidad no hace sino heredar los réditos derivados de la promoción del propio libro (que ha dado lugar a innumerables libros que tratan el mismo tema, que tratan de hacer una revisión crítica del mismo y que, en definitiva, buscaban coger alguna de las miguitas que se hubiese dejado Dan Brown por el camino.
Pero además, la película ganará por aplastamiento. Y es que se ha estrenado en 759 salas de toda España.
¡759! La semana pasada, Misión Imposible 3 (que ya es en sí misma uno de los grandes lanzamientos de la temporada) no llegó a las 500. Teniendo en cuenta el censo de pantallas en el país (4.417 en 2004, según el anuario de la SGAE), esto quiere decir que la probabilidad de que alguien vaya al cine estos días y vea El Código da Vinci es, aunque solo sea por estadística, enorme.
Sinceramente, creo que esta gran “potencia de fuego” no es casualidad. Esta es una película a la que el “boca a boca” no le va a hacer mucho bien. Las críticas están siendo malas, quienes la han visto no parecen demasiado satisfechos… por lo tanto, es de esperar que las estadísticas de espectadores sean muy fuertes al principio (por el poder de llamada derivado del marketing y de ser algo de lo que “todo el mundo habla”) pero que decrezcan con cierta rapidez. Por lo tanto, tiene toda la lógica del mundo empezar con un gran “ancho de banda” al principio para captar a cuantos más espectadores mejor, antes de que se arrepientan de sus intenciones de ver la película por las opiniones escuchadas.
Comentarios
Me leí el libro y he visto la película. Solo tengo que decir que el libro no está mal escrito ni mucho menos, es una gran obra. Estoy licenciada en literatura, filosofía e historia y se de lo que hablo. En cuanto a la película, los hechos pasan muy rápidos y es difícil entenderla sin haberte leído el libro previamente; por lo demás está muy bien hecha, digan lo que digan. Las críticas solo muestran la cantidad de cristianos que ocupan los puestos de críticos de cine (puestos que seguramente se habrán ganado). Lo mejor que la gente en contra de la produción puede hacer es cerrar la boca y no dar más publicidad gratuita (luego se quejarán por los records en taquilla).
Para Jane, no has de ser una gran licenciada en literatura, filosofía e historia, porque simplemente contrasta y verás como el libro contiene muchísimos errores, aunque eso es una cosntante en este escritor, sólo tienes que echar un vistazo a la descripción que hace de Sevilla en su novela Libertad Digital. La palabra rigor no se encuentra en el vocabulario del escritor, y tiene muy poca vergüenza al afirmar que las cosas que diec son ciertas.