
Resulta que si mal no recuerdo un eurodipatado español está peleando en Bruselas porque se persiga hasta donde se pueda las descargas ilegales, pero que ha sido parado. La industria musical y la SGAE en España están presionando para que salga adelante por parte del gobierno una propuesta de ley para perseguir y avisar con la suspensión de su uso de Internet a aquellos que se descarguen ficheros ilegales. En resumen, cargarse los beneficios que compartir archivos suponen en cuanto a tener una sociedad mejor formada e informada, y en lo que equivale al desarrollo de un mayor conocimiento por parte de los miembros de esa sociedad que practica su uso.
Y en esto llega una respetada firma de analisis e investigación holandesa, TNO, y saca un informe en el que hace notar que la piratería tiene un impacto positivo sobre la economía (algo que me suena haber defendido por aquí). Y si se indaga un poco más en la información, se comprueba que el informe ha sido comisionado por el gobierno holandés, y que a diferencia de otros estudios, bajo el paraguas de la industria discográfica, expone el beneficio neto que parece traer para la economía las “descargas ilegales”. Que existe poca evidencia que la descarga de archivos sea la causa del descenso en la venta de CD, sino que más bien, los mismos que descargan, son los que compran más música de media, y que la razón más probable para el descenso de la venta de CD fue que antes que el formato cassette terminara por desaparecer, la gente se dedicó a recomprar todos los CD que tenía grabados en cintas, y que una vez pasado el boom, y se estabilizó el uso de los formatos, la tendencia cambió y por tanto las ventas se vieron claramente afectadas.
Entre los puntos que se destacan en el estudio tenemos que:
- Los efectos económicos de compartir ficheros a corto y largo plazo son extremadamente positivos.
- Con relación al negocio de la música podemos decir que la descarga de discos no implican necesariamente una venta perdida.
- Muchas de las personas que se descargan gratuitamente música, lo hacen para aprender y valorar la nueva música que viene, y en determinadas ocasiones comprar aquella que realmente le gusta.
- Los cálculos de la industria discográfica, sobre las pérdidas motivadas por descargas ilegales, no son del todo correctas, porque están basadas en muchos supuestos que continen muchas incertidumbres y porque el dato subyacente no es conocido con verdadera exactitud.
- Las descargas van unidas de la mano con las compras.
- Entre la gente que descarga música y películas, el porcentaje de compradores es tan alto, como entre los que no hacen uso de las descargas, y si tenemos en cuenta a los que descargan juegos, el porcentahe de compradores es incluso más alto.
- La gente que descarga música va a conciertos más a menudo y compran más merchandising.
- La práctica de compartir archivos implica que los productores deben cambiar su modelo de negocio.
- Que es la razón y el porqué la innovación del modelo de negocio es ahora la prioridad más urgente para la industria discográfica.
Vía | Techdirt
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Comentarios
Yo descargo mucha musica, sobre todo busco nuevos grupos y artistas. Cuando me gusta mucho algo, me compro el CD original, normalmente por internet.
Creo que las descargas (ilegales o no) hacen que muchos grupos se den a conocer y vendan discos. Do otra forma, si utilizaran los canales de marketing habituales, seguramente se estarian comiendo los mocos.
Yo no suelo descargar música, pero el efecto positivo en la economía es claro.
Si la riqueza es todo aquello que produce bienestar, que una canción la disfruten 5 millones de personas es mucho mejor que lo hagan sólo los 10.000 que la comprarán.
yo descargo música de todo el mundo y de todos los tipos, al igual que Luis Jose si algo me gusta mucho lo compro por internet y a un buen precio.
El verdadero problema esq las discográficas no están sabiendo adaptarse a las nuevas circunstancias, q supone el cambio de formato, el Cd ya no es el formato Básico, en EEUU por ejemplo el Itunes es todo un exito y ese es el nuevo formato.
Además la gente que descarga música tiene la posibilidad de conocer mas variedades de ellay por tanto conocer mas grupos y a la vez asisten a más conciertos de los cuales provienen la mayores fuentes de ingresos de los artistas y no en los cds donde su gancia es mucho mas residual, pero claro esto caso hace reducir los ingresos de las discográficas y como esta pasando con muchas indrustrias en esta crisis, son los ciudadanos los q estamos pagando sus malas decisiones estratégicas...
Estoy de acuerdo con lo dicho en el artículo y en los comentarios: Hay que cambiar el modelo de negocio sí o sí. Por más que insistan en criminalizar las descargas, en impedir su propagación por medios técnicos, nuevos medios técnicos aparecerán del lado de los consumidores para saltar dichas restricciones. Además, los usuarios tienen más tiempo, ganas y seguidores para pensar la forma de saltarse las restricciones.
Lo que tiene que pensar la industria discográfica y cinematográfica principalmente es cómo adaptarse a estos nuevos tiempos. El modelo de negocio clásico ha muerto, por más que insistan en mantener su cómoda postura inmovilista. Y el primero en adaptarse, se llevará el gato al agua. Apple, desde mi punto de vista, tiene ahora mismo la delantera, por el servicio de iTunes, pero otros servicios como Last.fm o el reciente Spotify, pueden desbancarlo en cualquier momento. Todos ellos son servicios modernos y adaptados a los tiempos que corren. Por más que la SGAE lloriquee, o se adapta, o le espera un futuro muy muy negro. Como aparezca otra entidad de gestión de derechos (que puede aparecer perfectamente. La SGAE es una empresa privada, no es ningún ministerio) adaptada a los nuevos medios y que satisfaga tanto a artistas como a consumidores, Teddy Bautista y Ramoncín van a tener que volver a trabajar, porque se les habrá acabado el cuento...
Está claro, en esta era los intermediarios están quedando de lado. Si no aportan beneficios extras al productor (en este caso el cantante), éste terminará haciendo negocio por su propia cuenta. Internet está consiguiendo eso. Ya no es necesario tener los mejores contactos en las altas esferas; ahora sólo necesitas conexión a internet, una buena cámara y ponerle muchas ganas. Lo demás viene solo.
Hombre, claro que necesitarás a alguien que te asesore y te organice, pero eres más independiente y la música saldrá más natural y menos comercial.
Lo que les pasa a las discográficas, es que han perdido el control. Antes estaban encantadas, porque nos decían qué single de tal artista y cual disco, era el que había que escuchar, y si querías el disco entero, te lo tenías que comprar.
Cuando un artista era un \"fenómeno\" en un país, generaban el buzz suficiente en el resto de países para que desearan que dicho fenómeno llegara. Cuano lo hacía, tenían todas las vantas y la publicidad asegurada (todavía recuerdo cuando las Spice Girls salieron en TODOS los informativos nacionales sólo porque venían... a dar un concierto).
Ahora eso no pasa. La gente escucha lo que le gusta, compra sólo la música que quiere (si se lo pones cómodo: ahí está iTunes vendiéndole música a gente que no se quiere complicar la vida con emules, torrents ni rapidshares).
Les \"jode\" (y perdonadme la expresión), que su dictadura, tanto en precios como en productos, ha terminado. La agonía la están alargando con la cortina de humo esa del \"canon por copia privada\", pero el problema lo tienen tan encima que ya es demasiado tarde.
No son necesarias. No necesito que Sony BMG o Warner me diga lo que tengo que escuchar, y me fije un precio único y exageradamente alto sólo porque sí. Tampoco necesito que me digan qué canción han elegido como \"próximo single\"... son conceptos muertos. En un futuro muy próximo, el nuevo single será el más descargado o escuchado de sitios como Youtube o Spotify, y los 40 \"principales\" serán poco menos que un chiste de mal gusto (que le pregunten a la MTV...).
Lo que está claro, es que comprar CDs será una reliquia equivalente a comprar cassetes en la actualidad: solo apta para nostálgicos.
Y otra cosa muy importante, se les ha olvidado que por primera vez en toda la historia, se ha dado la vuelta a la tortilla: ahora, en Internet, somos NOSOTROS los que decidimos, los que mandamos, pagamos, encumbramos y hundimos. Nosotros los que hacemos las listas de éxitos, y los que mandamos al más absoluto de los olvidos lo que no nos gusta.
La era del márketing viral no ha hecho más que empezar, y como buen márketing viral, no lo pueden controlar. Creo que fue en un comentario de este blog (o de uno por el estilo), donde leí que "las cosas buenas, los buenos contenidos, se propagan muy rápidamente por la red". No hace falta decir qué pasa con los malos ¿no?
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