
Ingresos que hagan, realmente, sostenibles sus negocios. Es lo que necesitan las grandes redes sociales para calmar los ánimos y suspender unas alarmas que saltaron definitivamente tras el desplome de Facebook en el segundo trimestre de este año, marcado por el ‘pelotazo’ de su fundador en la bolsa. Unos ingresos con los que evitar la debacle que no deben pasar exclusivamente por la publicidad.
Muchos de los analistas advertían hace meses del riesgo del pinchazo de una nueva burbuja económica por la sobrevaloración de las compañías. En este blog, Remo analizaba en profundidad la posibilidad de su existencia. Hoy algunas de las cifras siguen siendo, cuando menos, preocupantes:
Mientras el resto del mercado de los grandes de Internet mantiene su fortaleza, las grandes redes sociales (con honrosas excepciones) empiezan a mostrar su flaqueza. La caída de Facebook es la chispa que hacía falta para que saltaran todas las alarmas ante un negocio que, en su mayor parte, tiene pies de barro y está basado en unas expectativas demasiado optimistas sin un reflejo en lo que debería ser clave: los ingresos. Lograrlos es, quizá, la única llave del futuro y su principal salvavidas. ¿Cómo lo afrontarán? Habrá que esperar. Pero, el tiempo y el crédito se acaban.
En El Blog Salmón | Facebook sale hoy a Bolsa, ¿nueva burbuja 2.0?, Burbuja puntocom 2.0