
Hace poco más de nueve meses que se instauró el subsidio de 420 euros para los parados que habían agotado las prestación por desempleo y que no contaban con más recursos económicos. Hoy, el ministro Corbacho se replantea esta ayuda, con un coste de unos 100 millones de euros mensuales y baraja la posibilidad de que se elimine del mapa se subsidios.
Cuando se puso en marcha la medida, las condiciones que se fijaron para que se mantuviera en el tiempo, eran las revisiones semestrales con el compromiso de prórroga si la tasa de paro no baja del 17%. Actualmente esa tasa de paro ni está ni se le espera a corto plazo, con lo cual, vamos a tener que hacer oidos sordos al decreto y volver a tragar por donde dije digo, digo Diego. El Gobierno sabe que esta medida es inútil y la mejor manera de arreglar un estrepitoso error como fue esta medida, pasa por la supresión inmediata de la misma.

