
Argentina tiene un problema endémico. Una fuerte evasión fiscal. La gente no confía en las instituciones, estas no son lo suficientemente sólidas para perseguir el fraude fiscal, y todo ello suele acabar con políticas presupuestarias caóticas, y de rebote, con una constante entre los argentinos de clase media: cambiar su moneda a una divisa más fuerte, así como sacarla del país, con las consecuentes derivadas financieras para la política económica del país.
La AFIP, el equivalente a nuestro Agencia Tributaria, ha decidido concienciar a los más jóvenes. Lanzó en su momento, en formato cómic, un personaje llamado Martina, una investigadora de casos de fraude fiscal, evasión de capitales, contrabando y economía sumergida. Ahora, va a sacar un videojuego, Perfil de Riesgo, basado en el personaje, destinado a inculcar a los niños de entre 10 y 16 años de la necesidad de la lucha contra dichos fenómenos.


Quedan pocos días de 2008 y todavía estamos a tiempo para reducir nuestros compromisos con Hacienda. Una vez que cambiemos de año la suerte estará echada y en mayo tendremos que declarar si hemos pagado o no suficiente al fisco durante el año. La única forma que tenemos de reducir nuestra factura fiscal es tomando acciones que nos permitan deducirnos en la declaración del próximo año.
Esta semana pasada, en uno de los semanarios más conocidos de este país, se publicaba una noticia que me revolvía el estomago. El medio en cuestión anunciaba que la Fiscalía Anticorrupción estaba investigando a una serie de personas, supuestos contribuyentes españoles, por presunto fraude fiscal. El origen de esta investigación estaba en el famoso 
Si eres de los que dejaron para el final del perido realizar tu declaración de la Renta y era negativa, te va a tocar esperar un poco más de lo normal la devolución. La primera causa son los famosos 400 euros. Al haber pagado la primera mitad ha disminuido el dinero disponible que se hubiera utilizado para las devoluciones. La segunda causa es evidente: la crisis ha provocado el déficit en las cuentas del Estado, que no se veia desde hace mucho tiempo.
Si al hacer la declaración de la renta te equivocas y lo descubres una vez entregada puedes subsanar el error. En la página 2 de la declaración tienes un bloque de casillas referentes a la declaración complementaria. Son las casillas 120 a 123. Estas casillas son para subsanar errores dentro del mismo ejercicio. Si resulta que descubres que el error está en una declaración de años anteriores, siempre que no hayan transcurrido 4 años también puedes reclamar, pero hay que hacerlo de otro modo.