
Hace poco hablé en estas páginas de los consejos que nos dió la organización no gubernamental (ONG), Oxfam, para aliviar la crisis alimentaria, ya que la falta de suministro y el incremento importante de los precios está impactando a los que menos pueden absorber estos impactos, los más pobres.
Oxfam sigue advirtiendo sobre esta situación, y nos dice que, según la Agencia de Alimentación de las Naciones Unidos (FAO), el índice de precios de la alimentación ha subido 3,4% desde diciembre del año pasado, situándose en el nivel más alto desde que establecieron este índice en 1990. Algunos precios han subido en porcentajes impresionantes, otros menos como, por ejemplo, los siguientes:
- maiz, 74%
- azucar, 77%
- aceites y grasas, 54%
- arroz, 4%
- carne, precios estables pero altos
- productos lácteos, precios estables pero altos



