
Acabamos de ver cómo en Andalucía el sueldo de los funcionarios se recorta en un 10% para la plantilla y un 15% para los interinos. Esto es una puñalada directa a la economía doméstica que se ve agravada más aún si comparamos con otros recortes o indemnizaciones que reciben los políticos y enchufados de turno en los sillones de las empresas públicas. El recorte salarial se le aplica al populacho, no para los políticos y altos cargos en empresas públicas.
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán recorta su sueldo en un 5% en todo un alarde de solidaridad para con los funcionarios. Ahí es nada oiga, que no se diga. Los ocho consejeros cesados del Gobierno anterior, recibirán una pensión de dos años que supera lo 100.000 euros a cargo del erario andaluz y desde Madrid, el Gobierno Central nos toma el pelo con la congelación de salarios en las empresas públicas. Hace un par de meses, el Gobierno de Rajoy aprobó la congelación salarial de los altos cargos de empresas públicas, pero al publicarse el desarrollo ministerial de la norma, nos encontramos con la sorpresa.




