Después de las experiencias difíciles sobre el futuro cuestionado del sector de astilleros en España, que hemos comentado en estas páginas, vemos que Cádiz ha ganado un contrato de €220 millones para la construcción de un barco de perforación y almacenamiento de petróleo, para la empresa noruega, MPF.
Es un contrato de la empresa española, Dragados Offshore, subsidiaria de ACS, y por eso se entiende que hayan considerado a España. No obstante, con la fuerte competencia en este sector, haber elegido a España para este contrato dice algo de su competitividad y de su habilidad para completarlo. No sorprende que el casco del barco esté siendo construido en China.

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), la organización que mantiene la propiedad de los astilleros españoles, acaba de anunciar acuerdos de venta de tres de los cuatro astilleros que había puesto en venta.
El gobierno Coreano está en proceso de privatización de China Shipbuilding, su empresa de construcción y mantenimiento de barcos, los astilleros, y tiene a varios grupos interesados en esta compra.