
Esto es lo que estaba pensando cuándo vi la reunión la semana pasada entre el presidente de Estados Unidos y el nuevo presidente de Francia. Como son políticos del mismo color, se ha dicho, no sólo que tendrían mucho de que hablar, pero que también tendrían mucho con que estar de acuerdo. Esta impresión se reforzó cuando vi el acuerdo entre los dos de que Europa tiene que preocuparse por las cuentas públicas, lo que ellos llaman la austeridad, pero que también debe preocuparse por el crecimiento. La terminología está muy bien elegida, ¡quién no preferiría elegir el crecimiento sobre la austeridad!
El problema es que, cuando los políticos de ese color hablan de elegir el crecimiento, lo que quieren decir es que quieren más gasto público y, a falta de ver el anuncio de las nuevas políticas económicas del Sr. Hollande, se espera que por ahí van los tiros. ¿Quién sabe? A ver si el Sr. Hollande ha encontrado una fórmula nueva para ir por el crecimiento en vez de por la austeridad sin mas gasto público, más déficit estatal y más deuda pública. Estoy ansioso, y muy abierto, pero lo dudo.







