El pacto de gobierno que han rubricado el PSOE andaluz con Izquierda Unida lleva aparejadas una serie de medidas que requieren un cierto análisis económico. Vamos a comenzar por la más llamativa y rimbombante de todas las propuestas, que es la creación de un banco público para los andaluces, instrumentado a través de una especie de Instituto de Crédito Oficial andaluz.
Me voy a saltar la parte técnica del asunto, aquella que dice que las entidades financieras las autoriza el Banco de España y vamos a suponer, que ya no es poco, que la comunidad andaluza consigue una ficha bancaria al estilo ICO autonómico. A partir de este punto, podemos ratificar el suicidio colectivo de Andalucía por la propia operatoria financiera de dicha entidad. Veamos en qué me baso para afirmar esta tesis del harakiri desde el Palacio de San Telmo.


