
Sr. Ministro,
Supongo que estos días han sido especialmente ajetreados por la necesidad de tomar decisiones rápidas para que una de las entidades financieras más grandes del país, Bankia, no caiga, con las repercusiones que esta caída traería. Ahora, parece que sólo hay que gritar too big to fail (demasiado grande para caer) y se sitúan primeros en la cola para recibir cantidades billonarias de generosidad estatal.
Proteger el sistema no los participantes
Como se ha dicho en estas páginas, puede que sea perjudicial dejar caer al sistema financiero pero también hay que evitar confundir los bancos que forman parte de ese sistema con el sistema mismo e, incluso, si decidimos que el sistema se debe proteger, no existe ninguna razón por qué debemos entorpecer el funcionamiento del mercado interveniendo en las disciplinas del mercado, aunque sus ex-compañeros de banca le digan lo contrario.








