
Semanas atrás se ha pronunciado a este respecto el presidente de la Reserva Federal Ben Bernake. Argumentando que con una economía recesiva, con altas tasas de desempleo, será necesaria una ‘política económica acomodaticia‘ con unos tipos de interés extraordinariamente bajos.
Desde hace unos meses, son muchos analistas los que han insistido en el fin de la época de tipos bajos, por razones de ciclo económico, o bien por agotamiento de las herramientas de política económica de los Bancos Centrales, etcétera. Pero lo cierto, es que la recuperación no termina de despegar (aunque existe una elevada heterogeneidad en lo que se refiere al comportamiento de las distintas economías), y que una subida de los tipos de interés complicaría aún más la coyuntura, o por lo menos aplazaría la recuperación.







