
Hace unos días comentamos que habían sacado potitos halal para suplir las necesidad de comida procesada elaborada según las directrices musulmanas. No obstante esta no es la única forma según la cual las empresas sacan nuevos productos o adaptan los presentes para satisfacer las necesidades cumpliendo las directrices de una u otra religión.
No estoy hablando de las empresas que fabrican elementos puramente religiosos (como cálices o patenas) sino de empresas que tienen que adaptar su producto a las exigencias de una u otra religión. También hay empresas que fabrican para una u otra religión, por ejemplo cirios para iglesias.

He leído en
Red Bull es una de esas empresas que se estudia en los masters y de las que se habla en los libros. Cuentan con una sola planta de producción allá en su Austria natal que se encarga de enviar 111 millones de latas anuales a 130 paises, y el grueso de la empresa se dedica, fundamentalmente, a la gestión de la marca. Es un paradigma de la “empresa vacía” de la que