
La configuración actual del sistema de becas a estudios tiene dos características previas para la concesión de las mismas. En primer lugar, superar unos determinados requisitos académicos y en segundo, cumplir unos indicadores mínimos de renta que moderan la cuantía de la ayuda que se destina al alumno para cursas sus estudios.
La configuración del sistema actual de requisitos académicos es un sistema que penaliza al buen estudiante frente al estudiante de la ley del mínimo esfuerzo. Veamos en qué me baso para hacer esta afirmación.
Situémonos en el perfil de alumno universitario, como fuente más importante de cuantía de becas, mayor dificultad de los estudios y como foco más problemático de esta discriminación que comento. El criterio del mínimo de matricula, como primer punto para solicitar una beca es un punto bueno. Se equipara este mínimo a una dedicación a jornada completa a las labores de estudio.
