
Este fin de semana los gobiernos francés y belga están llegando a un acuerdo para tomar el control del banco Dexia para asegurar su continuidad, una demostración más de los gobiernos entrando en pánico cuando se habla de la posible caída de un banco y corren para hacer algo, cualquier cosa, para que el banco no caiga. Parece que su anuncio, como se comentó en estas páginas de crear un ‘banco malo’ para quitar los activos malos de su balance no le está salvando.
Se habla de que estos gobiernos están pensando comprar Dexia pagando 3.000 o 4.000 millones de euros para llevárselo y, así, poder hacer frente a sus necesidades de liquidez y asegurar que siga suministrando liquidez a sus clientes. Dicen que esta toma de control será durante un tiempo limitado para, posteriormente, devolverlo al sector privado lo antes posible. Estos políticos siguen con la tontería de que no es posible dejar caer a los bancos grandes y que, como tal, tienen que hacer lo que sea para que los bancos no caigan, ya que dicen que son ‘too big to fail‘.



