En los últimos meses se han ido perfilando grandes aerolíneas que tienden a concentrar el poder de mercado en un número cada vez más reducido de competidores, poniendo en riesgo la libre competencia y el poder homogéneo entre los distintos oferentes de los servicios de aviación civil.
Como se podría prever hace tan solo unos meses, este tipo de movimientos corporativos como el caso de la fusión Iberia – British Airways, pueden poner en cuestión ciertos comportamientos que violan la trasparencia de las compañías. Un ejemplo de ello ha sido el reciente escándalo sobre un cártel en los precios de carga aérea que han pactado trece aerolíneas, concluyendo en una millonaria sanción de 800 millones de euros que anunciará el comisario europeo de la Competencia, el español Joaquín Almunia, el próximo martes a las tres de la tarde (hora española).






La empresa gasística ha anunciado esta mañana mediante una nota a la 
