
Recientemente he pasado por una ciudad conocida por ser una gran ciudad global que marca muchas tendencias. En estas ciudades los coolhunters (o cazadores de tendencias) suelen estar vigilantes para cazar las nuevas modas que arrasarán los bolsillos. Yo no trabajo como coolhunter, pero creo que me he percatado de algo.
Me ha llamado la atención es que en el metro y en los trenes que conducen a las afueras se ve a bastante gente con dispositivos para acceder a Internet móvil. No es demasiado raro ver a gente con un ultraportátil y un modem usb, un iPhone o una Blackberry.
