
Si el sueño de la razón produce monstruos, el sueño de los ejecutivos de marketing, trufado con lecturas sobre pensamiento creativo y marketing de guerrilla da lugar a criaturas abisales. Como mínimo. Me temo que algo así ya ha sucedido en Londres. En el país del fish and chips han mezclado dos elementos clásicos para dar lugar a un arma de marketing terrible. El taxista guerrillero.
Inicialmente partían de la típica campaña que utilizaba a los taxis como soporte para publicitar productos. Se trataba de incluir anuncios gráficos sobre la chapa de los clásicos taxis londinenses. El anunciante era 888.com, uno de los portales de juego y apuestas más destacados de internet. Casi cuatro centenares de taxis londinenses particparon en la misma. Hasta ahí nada nuevo. Pero…

No es sólo