
Hemos hablado varias veces sobre la OPEP, el cartel de petróleo que durante años ha mantenido altos los precios de la energía. También hemos comentado los intentos de montar una OPEP del gas, aunque de momento no están siendo muy fructíferos. A la lista de cárteles internacionales parece que se quiere unir uno nuevo para el arroz. Su potencial uso como biocombustible está disparando su precio, y es que los biocombustibles no son tan verdes ni tan humanitarios como los pintan.


Hasta aquí podíamos llegar. Pase que nos suban el euribor, los pisos, la gasolina, el pan, los impuestos… Pero que nos suban la cerveza me parece un llamamiento a la revolución social, máxime cuando en los bares ya te piden más de un euro por caña y se quedan tan panchos… ¡A las barricadas!