
Hay muchas voces que están lamentando la pérdida de las cajas de ahorros, la merma que va a suponer para los ahorradores, depositantes y endeudados varios una vez que la mayoría de las cajas (sí, van a ser la mayoría) se conviertan a todos los efectos en bancos. Este proceso de bancarización de las cajas de ahorros, no va a ser nada nuevo para nosotros como clientes, dado que desde el 2008, muchas de estas cajas de ahorros operan de facto como bancos.
Dejando a un lado la labor de la Obra Social, que si analizáramos realmente las partidas de gasto realizadas y los destinatarios de los fondos podríamos comprobar cómo la mayor parte de dichas inversiones tiene unos intereses políticos, sociológicos o propios para la entidad anteponiéndose la propia obra altruista, debemos analizar la relación cliente/caja de todos los segmentos antes de evaluar si esta pérdida de las cajas será problemática o no.






